Reseña: Tokio Blues

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  • Título: Tokio Blues, Norwegian Wood
  • Autor: Haruki Murakami
  • Editorial: Tusquets
  • Género: Novela romántica
  • Número de páginas:383
  • Precio:19,00€

 

SINOPSIS:

Mientras su avión aterriza en un aeropuerto europeo, Toru Watanabe escucha casualmente una canción de los Beatles: de pronto, la música le hace retroceder a su juventud, al turbulento Tokio de finales de los sesenta. Recuerda entonces, con melancolía y desasosiego, a la misteriosa Naoko, a la extra Midori y su deslumbramiento y desengaño ante la vida…

OPINIÓN PERSONAL:

Tokio Blues es, sin duda, uno de los libros de Murakami que menos me gusta. También es cierto que fue el primero que leí hace ya muchos años y el que, por azares del destino, más veces he releído, y mi opinión ha ido cambiando con el paso del tiempo, así que es probable que esta reseña sea un poco extraña, pero espero que os sirva para entender lo que significa este libro para mí y que os decidáis – o no- a leerlo.

La primera vez que lo leí me resultó llamativo. No sabía decir si me gustó o no, simplemente me llamó la atención y despertó mi curiosidad por el autor, del que comencé a buscar más libros y que terminó por convertirse en uno de mis autores fetiche.

Después de leer unas cuantas novelas más de Murakami, volví a leer Tokio Blues, y esta vez no me gustó nada. Había algo en ella que me perturbaba, no estaba muy segura de por qué, pero se me hizo una lectura muy lenta y pesada. Creo que ahora, después de haber trabajo un poquito sobre Murakami, tengo la respuesta: es el libro que menos representa la narrativa del autor.

Muchos dicen que es su mejor novela porque es la novela que le llevó al éxito, pero yo no estoy para nada de acuerdo. Él mismo ha llegado a decir que Tokio Blues fue un experimento y que no volvería a escribir una novela así. Y yo se lo agradezco, para qué engañarnos, porque aunque en el último año haya tenido que releerla dos veces y mi opinión haya mejorado –sobre todo después de la última lectura- me parece que no está a la altura del resto de su producción.

Por otro lado, no es solo una novela romántica, como se suele vender (sobre todo después de que se hiciese la película, de la que mejor no comento nada), sino que es algo que va más allá, porque el otro gran tema es la muerte, y creo que eso es algo que normalmente la gente no ve.

Muchos dicen que Murakami está sobrevalorado – y puede que sea cierto, no me voy a meter en ello – pero la verdad es que creo que muchas de esas personas que lo leen en verdad no lo entienden, y para mí el ejemplo más claro es esta novela que tanto parece gustar.

No sé lo que opinaréis vosotros, pero podéis dejarme vuestros comentarios por aquí y estaré encantada de debatir e intercambiar opiniones sobre Murakami.

¡Hasta la próxima!

Kaiki: cuentos de terror y locura

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  • Título: Kaiki, cuentos de terror y locura
  • Autor: Varios autores
  • Editorial: Quaterni
  • Número de páginas:208
  • Género: Cuento de terror
  • Precio: 19.50€ (Lo podéis comprar aquí)

SINOPSIS:

Hasta la introducción de los ideogramas chinos en el siglo VI, el japonés era una lengua oral que no tenía escritura. Se trata, seguramente, del país con la más amplia y antigua tradición oral. El monogataru era el oficio de contar historias oralmente y de entre todas ellas, las favoritas de los japoneses, que han trascendido más allá de sus fronteras, son las crónicas sobrenaturales y de miedo.

En esta recopilación, el lector disfrutará de una selección de escalofriantes relatos, historias que nos arrastrarán a un país plagado de mitos, leyendas ancestrales y supersticiones. Un lugar remoto y exótico en el que sus habitantes conviven con la arraigada creencia de que hay muchos tipos de monstruos, imaginarios y reales, ocultos entre nosotros.

Desde increíbles ermitaños que conservan las cabezas de sus víctimas hasta jóvenes marcados por el destino que anuncian un aciago final a los barcos en los que se suben, estos cuentos se moverán en la fina barrera que separa el mundo real del mitológico. Entre sus páginas, podremos ver la importancia vital del mar en la superstición de un país formado por más de tres mil islas o la oscuridad que ocultan los nuevos adelantos como las películas. Siempre sin olvidar la complejidad de la mentalidad japonesa, cuya fascinación puede llegar a convertirse en algo verdaderamente terrorífico.

 

OPINIÓN PERSONAL:

Como fanática de los cuentos de terror, tengo que reconocer que Kaiki me ha fascinado. Es cierto que parece ser que la sensibilidad oriental es completamente diferente a la occidental, y esto se ve claramente en estos cuentos que, a pesar de tener elementos macabros y realmente terroríficos, poseen una delicadeza que ninguno de nuestros escritores hubiera sido capaz de plasmar.

Uno de los hechos que más me ha llamado la atención de estas leyendas – aunque debo decir que estoy acostumbrada a que sea así – es que casi todas acaban de una manera muy abierta, esto es que no se explica nunca el final del cuento, con lo que el lector tiene la capacidad de imaginarse el final, dándole así su propia interpretación.

Digo que estoy acostumbrada a este tipo de finales porque después de leer una pequeña cantidad obras japonesas (novelas en su gran mayoría), me he dado cuenta de que es una práctica muy habitual, que parece ser que ellos no conciben un final bien cerrado y atado, como nos pasa a nosotros, pero eso, lejos de quitarle valor a la obra, me parece que lo aumenta, porque hace que la imaginación del lector se desarrolle mucho más y que cada lectura sea única.

No voy a comentar cuento por cuento, porque os los destriparía. Al igual que en todas las colecciones de cuentos, algunos son de más calidad que otros, y a pesar de que haya nombres tan conocidos como Edogawa Rampor o Tanizaki, los suyos no tiene por qué ser los mejores, así que os animo a todos a leer este libro y a comentarlo y compartir impresiones.

 

MK!

Reseña: Mitos y leyendas de Japón

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  • Título: Mitos y leyendas de Japón
  • Autor: F. Hadland Davis
  • Editorial: Satori
  • Número de páginas: 305
  • Precio: 26,oo€ (lo podéis comprar aquí)

SINOPSIS:

Los mitos, historias transmitidas como verdades desde los albores de la cultura, existen en la tradición oral de los pueblos como explicaciones del origen del mundo, del ser humano, de la naturaleza y de los acontecimientos primordiales que han contribuido a dar forma a la realidad de un pueblo y a su propia idiosincrasia.

La mitología japonesa está muy ligada a la religión popular y vernácula de Japón, el sintoísmo. Los dioses (kami) están presentes en todas partes: en el agua, las montañas, la naturaleza, etc. Pero la presente obra no solo nos acerca al extenso panteón sintoísta sino que nos abre las puertas a todas las tradiciones de las que Japón ha ido nutriéndose, como el budismo o el zen. Descubrimos también un particular universo poblado por criaturas extrañas como los oni, similares a los ogros; los kappa, criaturas acuáticas de fuerza descomunal o los dragones que custodian tesoros en el fondo del mar. Y por supuesto, como en muchas otras culturas, es a través de los mitos fundacionales como descubrimos el origen divino de un país, es este el caso de Japón, nacido por obra y gracia de los dioses.

 

OPINIÓN PERSONAL:

Mitos y leyendas de Japón es un libro de fácil lectura, pero no me parece apropiado para darse un atracón, sino que hay que ir poco a poco, leyendo cada leyenda y disfrutándola, empapándose de toda la mitología, de cada palabra. Algunas leyendas son muy cortas otras, un poco más largas, pero todas y cada una de ellas nos llevan a ese mundo onírico que es para nosotros oriente, nos muestra una forma totalmente distinta de percibir la cosas, nos da otra visión acerca de la creación del mundo.

Yo lo he usado como un libro de consulta, más que para disfrute personal –lo que no quiere decir que no lo haya disfrutado, sino todo lo contrario- por lo que me parece un libro que es ideal para todos aquellos amantes de la literatura japonesa y para los que quieran ampliar sus conocimientos sobre mitología nipona.

La edición, por otra parte, está muy cuidada, separada por temas mitológicos, como historias sobre dioses, sobre héroes, sobre animales marinos…lo que te permite hacer una rápida búsqueda de la leyenda que te interesa y, además, en el interior del libro se pueden ver unas preciosas láminas tradicionales que ilustran algunas de las leyendas contenidas en el libro y que me parecen muy bien elegidas, además de que también te enseñan un poco más sobre el arte japonés.

Si sois fanáticos de Japón, me parece que es un libro que no puede faltar en vuestras estanterías.

#DearDiary

Este fin de semana hicimos la recopilación de los retos del mes de Abril, y ahora, en este hermoso mes de mayo hemos decidido que sólo se llevará acabo el reto de #DearDiary, dejando #Citaura para el mes que viene, pero no os dimos ninguna pauta…así que lo hacemos ahora:

 

Una chica sentada en el campo viendo como su perro juega en el río

Os recordamos que tenéis todo el mes para mandarnos vuestros relatos a inktaire@hotmail.com

#RETOCITAURA y #DearDiary

¡Hola, hola! En primer lugar, quería pediros perdón por la tardanza, este ha sido un mes un poco de locura y por eso el retraso.

Bueno, hechas las disculpas, tanto Sara (de letras en el aire) como yo queremos comunicaros unos pequeños cambios en la iniciativa que creo que servirán para mejorarla y para que todos estemos más a gusto: resulta que este año está siendo un poco complicado para las dos, por eso coordinar los dos retos a veces se nos hace cuesta arriba, así que hemos pensado en la siguiente solución: ir alternando los retos y hacer uno cada mes. En el mes de mayo tendríais que mandar Querido Diario, en junio Citaura, en julio querido diario de nuevo….y así sucesivamente.

Como en los demás meses, podéis participar en uno o en los dos retos siempre que queráis.

Y ahora sí que sí, sin más dilación, comencemos con la recopilación del #RETOCITAURA de este mes. Os recuerdo que la cita era: “Ella es la muerte o la vida, la destrucción o la resurrección, el orden o el caos. Todo depende de cómo se mire.” (Bautismo de fuego).

En primer lugar, mi propuesta es la siguiente:

TINIEBLAS

Dentro de su pequeña cabeza la niebla lo envuelve todo, sus pensamientos, sus ideas, sus sentimientos y sus propias brumas. Acurrucada en el infecto suelo de una cloaca la niña solloza porque la niebla le aterra, pero su lamento queda ahogado por el goteo incesante del agua y por el susurrar de los animales que, ciegos, corren en la oscuridad.

Un fuerte golpe hace que la niebla comience a disiparse y que la niña levante la cabeza. Una luz fosforescente la ciega unos segundos y ella se cubre los ojos con el brazo, pero un nuevo golpe hace que se ponga en pie; su vestido, mugriento y desgastado por el paso del tiempo, demasiado grande para ella, ondea tras ella como una bruma fantasmal.

La locura de los ojos de la niña se va disipando para dar paso a algo más aterrador, algo mucho más violento y desquiciado, algo demasiado grande para el pequeño cuerpo de la niña.

Los ruidos producidos por el golpe se mantienen en el aire, vibrando como viejas campanas, pero ella avanza flotando por la inmundicia como un ser espectral hasta que, por fin, se encuentra con una aberración tan antigua como el propio mundo, quizá una de las últimas supervivientes. Pero ella no lo teme porque sabe que su poder es mayor.

—No te tengo miedo —dice con un susurro. La aberración responde con un siseo que se corta cuando la niña avanza hacia él.

¿Quién eres tú? Se oye en la mente de la niña, que esboza una macabra sonrisa mientras avanza hacia la aberración. Con cada paso que da todo lo que la rodea se convierte en la sombra más oscura y terrible. ¿Quién eres tú? repite, aterrada, la aberración.

—Yo soy la vida —la dulce voz de la niña suena cavernosa y antigua, ancestral, poderosa, terrible y grandiosa a la vez—. Yo soy la muerte, la destrucción o la resurrección, el orden o el caos…todo depende de cómo se mire. —Sus últimas palabras quedan ahogadas por el grito de terror de la aberración, que cae al suelo inerte, con sus múltiples ojos abiertos y mirando a la nada…

Agotada, la niña cae al suelo y se arrastra lastimeramente hacia el ser, se abraza a una de sus rugosas patas y llora amargamente dejando que la bruma vuelva a envolver su mente.

 

El siguiente relato se titula “La Madriguera” de Irene (podéis visitar su blog

LA MADRIGUERA

Se sentía como Alicia cayendo por la madriguera del conejo. Era un descenso lento y largo, casi cómodo, durante el cual podía hacer toda clase de cosas. Contemplaba el mundo pasar a su alrededor como si fuera una película. Una sucesión de imágenes que a veces no tenían mucho sentido, pero aun así era hermosa, como solo puede serlo un misterio encantador.

A menudo se entretenía tanto que por un momento olvidaba su situación, pero había ocasiones en las que afloraba en ella la desesperación y trataba de hallar en vano un asidero mientras el aire parecía negarse a llenar sus pulmones y sentía que empequeñecía. Sin embargo, por alguna razón inexplicable, aquella ansiedad se detenía, aunque unas veces durara más tiempo que otras.

Al final solo le quedaba una verdad imperturbable: hiciera lo que hiciera, terminaría tocando el fondo.

Claudia, del blog sentimiento y juego nos envía este microrrelato:

¿Y ahora qué?
Cuando cumplí treinta años comencé a entender un poco mejor de qué se trata el tiempo o debería decir, su opresivo paso. ¿Qué ocurre cuando no tienes ‘una carrera‘?, sí, esa cosa con la cual todo ser humano actual se debería sentir ultra realizado. Sólo veo relojes avanzando y escucho un sin fin de preguntas, por eso me he aislado a nivel social, para no enfrentar esa disección que quieren hacer de mi persona. Cada día que pasa voy perdiendo más la confianza en quienes se supone aún son cercanos en mi vida, es una profunda vergüenza la que siento ante ellos, mi fracaso como mujer ‘moderna’ es demasiado fuerte, no soy capaz de mirarlos a los ojos.
He leído sobre grupos de personas para las cuales el tiempo, tal y como lo concebimos nosotros, no existe, a lo mucho prestan atención al día y a la noche. Los más arraigados a la civilización pueden concebir la ausencia del reloj como un acto de barbarie, pero tal vez destruir las horas, los minutos y los segundos sea lo más sabio o lo más revolucionario (o ambos a la vez) que se puede hacer.
(Un golpe … segundo golpe … tercer golpe, silencio)
Luego del ruido sólo pude ver los trozos de vidrio dispersados en el suelo, tanto la aguja que marcaba los minutos como la que indicaba los segundos se hallaban desprendidas. Sentí un dolor en el pecho, como si hubiese dañado a un ser vivo en lugar de a un objeto.
El silencio decretó de que en esta habitación el tiempo ha dejado de existir. Sentada en un rincón, con la espalda apoyada contra la pared hago lo único que sé hacer,  escribo:  ¿Y ahora qué?
Eréndida, que ya ha participado otros meses y cuyo blog podéis visitar aquí, nos envía este maravilloso relato:
ELLA
Su perfecta sonrisa se enanchó, mostrándome sus hermosos dientes color perla. No eran blancos y relucientes como los de los comerciales de cremas dentales, pero su sonrisa era mucho más radiante que todas las sonrisas del mundo.
 
—Bien —dijo quitando algunas lágrimas que la risa le arrancó—, debo irme, aunque en serio me encantaría quedarme mucho más. —terminó haciendo un puchero que me encantaba.
 
—Vuelve pronto —pedí sonriendo, moviendo mi mano en señal de despedida.
 
—Tanto como pueda —aseguró caminando en reversa—. Ouch —se quejó llevando su mano a la parte trasera de su rodilla, por ir caminando de espaldas no se percató que había una jardinera en la que terminó sentada cuando chocó con ella.
 
—¿Estás bien? —pregunté y ella sonrió, sacudiendo su trasero lleno de hierbajos después de levantarse.
 
—Sí —dijo—, esto es, ya sabes, normal —y agachó la mirada ocultándome su sonrisa nerviosa, otra parte de ella que adoraba, aunque para ser completamente honesto de ella me encantaba absolutamente todo—. Nos vemos —dijo y caminó, tropezando con un bordito que le hizo dar un par de descoordinados brinquitos para poder recuperar el equilibrio.
 
Se quedó de pie, volviendo la mirada a mi dirección. Dije adiós con mi mano, de nuevo, y sonriendo hizo lo mismo, entonces volvió la vista al frente negando con la cabeza, y siguió su camino.
 
Aunque muchos pensarían que era torpe y descuidada, para mí ella era la perfección andando, era despistada e impulsiva, la combinación perfecta para ser una linda zona de accidentes, una divertida zona de accidentes que quería siempre proteger y cuidar.
 
Ella es la muerte o la vida, la destrucción o la resurrección, el orden o el caos. Todo depende de cómo se mire. Y yo la miraba con los ojos del amor, por eso era perfecta, llena de vida, capaz de despertar hasta los sentimientos declarados muertos, y un perfecto caos que siempre amaría.
Y ahora, después de #Citaura, toca #DearDiary:
Carla nos envía su relato titulado “A mitad de camino” y que además podéis leer aquí
Querido diario:
Están pasando cosas muy extrañas. Desde ayer todo tiene una atmósfera como paranormal. A ver si me explico:
Anoche me senté a cenar a la mesa junto con mi esposa y mis hijos. Para mi sorpresa, no me pusieron ningún plato, pero no tenía hambre así que no rechisté. Todos estaban cabizbajos, por lo que les conté un chiste, pero no les hizo ni pizca de gracia, ninguno dijo nada, ni me miraron siquiera. La cena fue la más silenciosa que había presenciado nunca.
Me fui a leer a mi despacho y como todas las noches, cuando terminé, me acosté en la cama y abracé a mi mujer. Ella estaba tan caliente que no pude evitar tocarle la frente, estaba ardiendo, pero a causa de mi abrazo le recorrió un escalofrío por todo el cuerpo, e incluso se acomodó bajo las sábanas inconscientemente. Decidí dejarla tranquila porque, ya sabes cómo es ella, no hay cosa que le enfade más que la despierten.
Lo peor fue por la mañana. Mi despertador no había sonado y cuando abrí los ojos eran las 10 de la mañana. Llegaba tarde al trabajo y supuse que ella había llevado los niños al colegio. Me desperecé y fui al baño. Entonces me miré en el espejo y no vi nada. El espejo no me devolvía mi reflejo. Cogí un cepillo de dientes y lo levanté, y para mi asombro, el cepillo se reflejaba y parecía que estaba volando. Me toqué la cara y estaba allí, era real. Cogí el espejo y miré por detrás pero no encontré nada extraño. Estuve un rato enseñándole objetos y todos aparecían en el otro lado, a excepción de mí.
Rápidamente cogí el teléfono y llamé a mi esposa. Ella respondió con un “dígame y le contesté con un “¡cariño! Soy yo, ¿me oyes?. Al otro lado no se escuchaba su voz, hasta que, al cabo de unos segundos, me respondió: “¿hola?. “Hola” le dije. Y colgó.
¿Qué estaba pasando? ¿Acaso no me oía? ¿Por qué no me reflejaba en el espejo? ¿Por qué todo el mundo me ignoraba?
He encontrado la respuesta.
Estoy muerto.
No recuerdo cómo pasó, ni cuándo, ni por qué. Ahora lo importante es averiguar qué tengo que hacer y cómo paso al otro lado. Porque dicen que hay otro lado ¿verdad? ¿Dónde busco la salida? ¿A quién le pregunto qué debo hacer? En la biblioteca no hay ningún libro que explique qué hacer después de la muerte, ni ningún teléfono al que llamar en caso de pérdida entre el aquí y el más allá. No quiero quedarme en este sitio para siempre.
Si alguien encuentra el diario y lee estas lineas. Por favor. ¡AYÚDAME!
Roxana nos envía “Reflejos”, espero que os guste tanto como a mí:
Querido diario:
Hoy tampoco he logrado reconocer al tipo que está en el espejo. Se supone que soy yo ¿Quién más podría ser si estoy en una habitación vacía? Aun así, no puedo verme como esa persona. Es una estupidez ¡no reconocerse a sí mismo debe ser la confirmación de mi locura!
He decidido dejar de ver al loquero. Al final, no me ha ayudado en nada, para él, todo es normal por mi condición ¿Cuál es mi condición? No hace nada, nada. Hablo y hablo y hablo y no tengo una solución a nada. Tampoco ha querido recomendarme un psiquiatra, dice que la medicación no solucionará nada. Y si él tampoco va a solucionar nada, no lo necesito. Estoy escribiendo esto ahora mismo y es tan sólo como si fuera un ente que ve todo desde afuera. Si no lo estuviera haciendo ahora mismo, estaría dudando de que he escrito esto. Aun cuando veo las páginas anteriores, no parece mi letra. No parezco yo ¡y es tonto porque soy yo!
Estoy roto. Estoy destrozado.
Me miró la mano, está ahí, al final de mi brazo y sin embargo…
Llamé al sujeto de la corbata. Es extranjero, un lutier. Le pedí que llevará una de sus guitarras, quiero que conozca un lugar, un lugar que es especial para mí: detrás de la fábrica de cerámicos. Es un sitio común, corriente, pero bajo las papayas, se puede ver el cerro y el horizonte. He descubierto que es el único lugar donde formo parte de la realidad, donde me vuelvo un actor, cuando mi cuerpo va de la mano con mi mente y mis sentidos. Él ha dicho que tocará algo para mí y quiero estar en todos mis sentidos, aun si no puedo hacerlo el resto del tiempo, esa conexión sucederá. De alguna manera, por todos los cielos… espero suceda…
Y hasta aquí la recopilación de relato del mes. Os recuerdo que el mes que viene solo será de #DearDiary.
Muchas gracias por participar a todas 🙂
MK!
 

De qué hablo cuando hablo de correr

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  • Título: De qué hablo cuando hablo de correr
  • Autor: Haruki Murakami
  • Editorial: Tusquets (colección andanzas)
  • Número de páginas: 296
  • Precio: 19.90€

 

SINOPSIS:

Haruki Murakami encarna el prototipo de escritor solitario y reservado; se considera extremadamente tímido y siempre ha subrayado que le incomoda hablar de sí mismo, de su vida privada y de su visión del mundo. Sin embargo, el autor ha roto ese silencio para compartir con sus lectores su experiencia como escritor y como lector…

 

OPINIÓN:

Por lo general recomiendo a Murakami siempre a todo el mundo. Siempre es siempre. A todo el mundo es a todo el mundo. Es mi autor fetiche (como creo que ya os he dejado caer alguna que otra vez) pero, por una vez, no voy a recomendar este libro. No, no os asustéis, no es que no me haya gustado, me ha parecido maravilloso, pero creo que es un libro apto solo para dos tipos de personas: verdaderos fans de Murakami o escritores. Y ahora os justificaré mi respuesta, como si una pregunta del colegio se tratara.

De qué hablo cuando hablo de escribir no es una novela, no es una autobiografía y tampoco es un ensayo, es algo más, algo mucho más profundo…Es una poética personal, es un libro en el que Murakami se desnuda ante el mundo y nos habla de lo que significa para él el noble oficio de la escritura. Por eso digo que es para verdaderos fans, porque ellos son los que podrán entender las referencias que habitan entre el papel, ellos son los que podrán entender lo que Murakami quiere decir con sus palabras y reforzaran su visión sobre el escritor.

Pero también es un libro para escritores. Es un libro en el que un autor se muestra tal y como es, como un humano. Murakami se atreve a hablar de lo que supone ser escritor, de los fracasos y de los éxitos, de cómo la casualidad, el azar, el destino, es un factor a tener en cuenta. A diferencia de su anterior obra De qué hablo cuando hablo de correr, en esta se muestra un Murakami mucho más humano, más cercano, más accesible que trata algunos de los puntos básicos que llevan a un escritor a ser lo que es.

Espero que lo leáis y lo disfrutéis, espero que Murakami os lleve a su mágico mundo y os haga descubrir cosas que no creáis que podían existir.

“La experiencia nos enseña a los escritores lo duro que es ser escritor.”

#DearDiary Marzo

Aquí os dejo mi entrada de este mes, espero que os guste:

Querido diario:

Horas y horas delante del espejo peinando un mechón rebelde. No cualquier mechón rebelde si no EL mechón rebelde. Hace ya dos semanas que lo teñí de blanco y aunque a mamá no le ha hecho ni gracia, creo que me queda genial. Pero hoy no ha sido el peinar mi mechón rebelde lo que me ha hecho ponerme delante del espejo, no, ha sido algo mucho más serio…

Soy el raro de la familia, aunque todos digan que me quieren, sé que me miran con recelo; sé que no les gusta que toque el piano, que lea y que pinte; no les gusta que no me preocupe por el negocio familiar pero sí por mi pelo. Hay algo dentro de mí que me hace diferente, y es esa diferencia la que me hace ser especial, y hoy, por fin, les voy a contar la verdad, les voy a hacer enfrentarse a eso que tanto miedo tienen. Hoy, por fin, voy a ser yo mismo.

 

Este mes solo hemos recibido un relato para el reto, muchas gracias a Carla (podéis ver su blog aquí) y esperamos que os guste:

Querido diario:

Están pasando cosas muy extrañas. Desde ayer todo tiene una atmósfera como paranormal. A ver si me explico:

Anoche me senté a cenar a la mesa junto con mi esposa y mis hijos. Para mi sorpresa, no me pusieron ningún plato, pero no tenía hambre así que no rechisté. Todos estaban cabizbajos, por lo que les conté un chiste, pero no les hizo ni pizca de gracia, ninguno dijo nada, ni me miraron siquiera. La cena fue la más silenciosa que había presenciado nunca.

Me fui a leer a mi despacho y como todas las noches, cuando terminé, me acosté en la cama y abracé a mi mujer. Ella estaba tan caliente que no pude evitar tocarle la frente, estaba ardiendo, pero a causa de mi abrazo le recorrió un escalofrío por todo el cuerpo, e incluso se acomodó bajo las sábanas inconscientemente. Decidí dejarla tranquila porque, ya sabes cómo es ella, no hay cosa que le enfade más que la despierten.

Lo peor fue por la mañana. Mi despertador no había sonado y cuando abrí los ojos eran las 10 de la mañana. Llegaba tarde al trabajo y supuse que ella había llevado los niños al colegio. Me desperecé y fui al baño. Entonces me miré en el espejo y no vi nada. El espejo no me devolvía mi reflejo. Cogí un cepillo de dientes y lo levanté, y para mi asombro, el cepillo se reflejaba y parecía que estaba volando. Me toqué la cara y estaba allí, era real. Cogí el espejo y miré por detrás pero no encontré nada extraño. Estuve un rato enseñándole objetos y todos aparecían en el otro lado, a excepción de mí.

Rápidamente cogí el teléfono y llamé a mi esposa. Ella respondió con un “dígame y le contesté con un “¡cariño! Soy yo, ¿me oyes?. Al otro lado no se escuchaba su voz, hasta que, al cabo de unos segundos, me respondió: “¿hola?. “Hola” le dije. Y colgó.

¿Qué estaba pasando? ¿Acaso no me oía? ¿Por qué no me reflejaba en el espejo? ¿Por qué todo el mundo me ignoraba?

He encontrado la respuesta.

Estoy muerto.

No recuerdo cómo pasó, ni cuándo, ni por qué. Ahora lo importante es averiguar qué tengo que hacer y cómo paso al otro lado. Porque dicen que hay otro lado ¿verdad? ¿Dónde busco la salida? ¿A quién le pregunto qué debo hacer? En la biblioteca no hay ningún libro que explique qué hacer después de la muerte, ni ningún teléfono al que llamar en caso de pérdida entre el aquí y el más allá. No quiero quedarme en este sitio para siempre.

Si alguien encuentra el diario y lee estas lineas. Por favor. ¡AYÚDAME!

#RetoCitauraMarzo

Ya tenemos aquí la recopilación de este mes, al final encontraréis la cita para el reto del mes que viene. Espero que lo disfrutéis, pero antes os recuerdo la cita, elegida por Sara, de Letras en el aire:

«Eso desean los que viven en estos tiempos pero no nos toca a nosotros decidir qué tiempo vivir, sólo podemos elegir qué hacer con el tiempo que se nos ha dado.» (Gandalf) Tolkien

Y ahora ya, sin más dilación, la recopilación de historias, en primer lugar, la mía:

“Nuestro tiempo”

—Cloe…- el guerrero la abrazo con delicadeza y la acunó entre sus brazos. Ella se dejó abrazar sin dejar de llorar.

—No puedo aceptarlo, no puedo somos horribles, monstruos. ¡Mira lo que hice! —las lágrimas resbalan por sus mejillas mientras se apretaba contra la fría coraza que cubría el pecho del chico.

—No somos monstruos, Cloe, no lo somos —murmuró él mientras intentaba creerse sus propias palabras—. Esto no es fácil. Hemos tenido la desgracia de ir a nacer en un mundo cruel y desagradable, en un mundo en el que solo los más fuertes pueden sobrevivir. Puede que hubiese tiempos pasados en los que el sol brillase más alto, puede que en el futuro haya momentos en los que la lluvia pueda mojar los rostros de las personas que habiten la Tierra pero ahora…ahora vivimos en un mundo de oscuridad, en un mundo en el que la luz es escasa, pero, ¿sabes qué? No podemos quedarnos aquí llorando, lo que tenemos que hacer es salir ahí, sonreír,  disfrutar de cada momento juntos, de cada sonrisa, de cada instante. Cloe, hemos conseguido obtener un tiempo muy valioso, hemos tenido que robar el tiempo de otros…No lo malgastemos. Disfrutemos el tiempo por Marcus, por Alice, por…por Lía y por todos aquellos que nunca van a poder ver tiempos mejores. —El chico había ido bajando la voz, ella había dejado de llorar y estaba aovillada entre sus piernas, apoyada en su pecho y dejando que sus palabras calasen hondo.

—Sí…Tenemos que disfrutar del tiempo que nos han brindado. Por todos ellos Ethan, pero también por nosotros —Cloe alzó la cabeza y clavó sus ojos esmerilados en los de él, sonrió y, después, se derrumbó inconsciente entre sus brazos. Él la alzó en volandas y le besó la frente antes de devolverla al lecho de seda del que se había escapado.

 

Eréndida este mes también se ha animado en esta ocasión a mandarnos su historia, podéis visitar su blog pinchando aquí

ELLA Y SUS REDES, MIS LETRAS Y YO.

Coloqué el separador en la esquina de una de las cientos de páginas llenas de letras, palabras y frases que compilaban una historia y cerré el libro; recargué la cabeza al cristal de la ventana y cerré también los ojos que ardían un poco por el sueño y estar leyendo en las condiciones más inadecuadas. ¿Pero qué más puede hacer uno mientras viaja por interminables caminos? Leer y dormir eran mis únicas opciones. Aunque al parecer había muchas más, lo supe cuando una risa interrumpió el suave ronroneo del autobús que me llevaría a casa.

Abrí los ojos más por impulso que por curiosidad, lo cierto es que al viajar no solía dormir, al menos no profundamente. Cuando viajaba mi sentido de alerta no me permitía perderme del mundo como habitualmente lo hacía en mi cama, sería tonto, sería no tener ningún problema con despertar sin bolso, mochila y tal vez sin ropa. No estaba dispuesta a ello.

Miré hacia los asientos del otro lado del pasillo, una chiquilla sostenía su teléfono celular en una mano, mientras su dedo pulgar se deslizaba continuamente en la pantalla y con la otra llevaba chocolates de una bolsa a su boca. Retrocedí el respaldo del asiento, buscando dormitar un poco menos incomoda, y pude ver en su pantalla Facebook abierto.

Cerré de nuevo los ojos, pero risitas esporádicas me hacían suspirar resignada a no obtener nada de tranquilidad. De pronto la chica dijo una grosería invitándome a mirarla, y comenzó a teclear velozmente en su teléfono. Le lancé una mirada fulminante, pero ella ni se enteró, ella seguía enredada en twitter.

Cansada y fastidiada de no poder tener silencio hice un intento de recostarme de lado, dando la espalda a la chica, pretendiendo ignorarla. Pero eso de que si no lo ves no existe es una total mentira. Justo comenzaban a desaparecer los sonidos de las teclas de su celular, cuando su desafinada voz comenzó a balbucear incomprensibles canciones. Al parecer era el turno de youtube que alternaba con más tecleos intensos. Al mismo tiempo usaba whatsapp.

Inhalé hondo y solté el aire lento mientras me reincorporaba y devolvía el asiento a su posición inicial. Tomé de nuevo el libro y busqué en la esquina superior de las hojas ese separador del monstruo come galletas que me había regalado una de mis alumnas en la ciudad en que había vivido hasta el día anterior. Una vez localizado lo abrí y comencé a leer mientras pensaba que eso desean los que viven en estos tiempos, pero no nos toca a nosotros decidir qué tiempo vivir, solo podemos elegir qué hacer con el tiempo que se nos ha dado. Y yo debía aguantar a la chiquilla ruidosa de las redes sociales mientras volvía a perderme en ese mundo maravilloso que era la lectura, uno capaz de absorberme al grado de que la chica pronto solo fue un mal rato que no podía recordar. 

Eréndida Alfaro

La última colaboración del mes corre de parte de Irene, del blog Alma Escritora

Engranajes

Era una chica peculiar, como cualquier persona. Sonreía cuando se cruzaba con un gato negro, pasaba siempre por debajo de las escaleras y se aseguraba de romper un espejo al menos una vez cada siete años. Nunca jugaba ni apostaba en nada que dependiera del más puro azar. Aquella chica no creía en una suerte o en un destino determinados. A fin de cuentas, ¿quién era nadie para dirigir el rumbo de su vida? Ella hacía su propio camino, piedra a piedra, y construía su propio destino, letra a letra.

Y todo comenzó como comienzan las grandes historias, con una simple frase en un libro: “solo podemos elegir qué hacer con el tiempo que se nos ha dado.” Esas palabras se acomodaron en lo más profundo de su ser y la acompañaron toda la vida, recordándole que no podía ser el motor que moviera todo el mundo, pero sí podía ser el que moviera el suyo propio, que era uno de sus engranajes.

Tenía la capacidad de lograr todo aquello que se propusiera, porque tenía una inquebrantable fe en sí misma. Quizá por eso en su lápida ponía: “Aquí yace un ser verdaderamente poderoso.”

 

Hasta aquí la recopilación de relatos del reto del mes, espero que os guste y no os olvidéis de felicitar a las autoras por su gran esfuerzo. 

Y ahora, sin más dilación, la cita de este mes:

“Ella es la muerte o la vida, la destrucción o la resurrección, el orden o el caos. Todo depende de cómo se mire.” (Bautismo de fuego, Saga Geralt de Rivia)

Os recordamos que para mandar las aportaciones podéis poneros en contacto con nosotras a través del siguiente mail: inktaire@hotmail.com

RESEÑA: KWAIDAN

9788478447954

 

  • Título: Kwaidan
  • Autor: Lafcadio Hear
  • Número de páginas: 184
  • Editorial: Siruela
  • Precio: 15,00 €

SINOPSIS:

Es una colección de cuentos y leyendas japoneses.

 

OPINIÓN PERSONAL:

Al ser una colección de cuento no puedo hacer una valoración 100% objetiva, porque al igual que ha habido cuentos que me han parecido maravillosos, otros han sido bastante aburridos o insulsos. Es la segunda obra que leo de este autor y bueno, tengo que decir que no se encuentra entre mis favoritos, que es cierto que tienen algunas cosas buenas, pero por lo general su estilo me parece bastante artificioso, parece que intenta imitar la delicadeza de los cuentistas japoneses aunque nunca llega a conseguirlo. A pesar de todo, si estáis interesados en conocer la visión de un occidental sobre los cuentos japoneses, Lafcadio es un autor que, sin ninguna duda, tenéis que leer.

Feliz día de la poesía

El poema elegido es de Carilda Oliver, poeta cubana que os recomiendo leer encarecidamente:

Esas piernas que tienes, esas piernas

cuando asombras el patio con tu rudo

ajetreo de pesas y de judo

y, sin casi notarlo, me consternas.

 

Esas piernas, antiguas y modernas,

como llamas de vida con su mudo

laberíntico enredo, que saludo

cuando a fuerza de gracia te me internas.

 

Ya no quiero otra cárcel ni otro escudo

que esas piernas tiránicas y tiernas,

tan viriles y nobles en su nudo.

 

Me deslumbras, me violas, me gobiernas

y naufragas en mí si vas desnudo

con tus piernas tan jóvenes y eternas.