Reseña: El Expediente McCarthy

  • Título: El expediente McCarthy
  • Autor: Carlos N. López Ramón y Cajal
  • Editorial: Caligrama

El expediente McCarthy es una novela complicada de leer. Tiene algunos puntos positivos, pero creo que, en esta ocasión, los negativos tienen mucha más fuerza y no se contrarrestan.

En primer lugar, creo que esta novela es un claro ejemplo de una idea brillante y prometedora pero mal desarrollada y desaprovechada. Creo que podía haber descrito mucho mejor todo el proceso y todo el desarrollo de la novela, porque a pesar de tener una extensión adecuada, todo pasa muy rápido y apenas da tiempo a asimilar toda la información. En cuanto a este tema yo vería esto como un primer borrador, en el que perfilas la idea y sobre la que trabajas, añadiendo y quitando, porque igual que creo que nos faltan datos, me parece que da otros que son totalmente irrelevantes o que sobran, sencillamente.

En cuanto a los datos que creo que sobran, son las continuas descripciones. Te encuentras capítulos en los que describe hasta dos veces el mismo espacio, sin añadir nueva información. Entiendo que quieras que tus lectores sepan cómo es el lugar en el que se sitúa la acción, pero ya nos has dicho que es un hospital, todos tenemos claro cómo son los pasillos de un hospital, las salas de consulta, los despachos, etc., lo único que hace es entorpecer la descripción, porque en verdad son descripciones que no aportan nada.

Yo soy muy fan de las descripciones, me encantan, pero siempre y cuando tengan utilidad, me sirvan para algo, me ayuden a imaginar el ambiente o a una persona o a un objeto de relevancia.

Siguiendo con la narración, los primeros capítulos son realmente demoledores. Lentos y pesados, todo por culpa de los diálogos, que suenan extremadamente forzados. Intenta reproducir el habla normal en el diálogo, y no funciona. No funciona. Desentona con el tono de la novela y con todo, en general. A veces, en medio de una conversación importante y relevante a la trama, se ponen a hablar de un partido de baloncesto, distrayendo al lector.

Después del capítulo tres, la cosa parece mejorar. La narración, sin ser una gran maravilla, la domina. Sabe explicar cómo se mueven los personajes, cómo se desenvuelven en su entorno, lo que hay que elogiar al autor.

En cuanto a los personajes, es un tema del que me gusta mucho hablar, porque creo que un personaje mal construido rompe cualquier novela. Y en este caso creo que pasa eso mismo. Se nos presentan de buenas a primeras dos amigos, ambos médicos, discutiendo sobre un tema controvertido (la fecundación asistida), Johnathan y Jim. ¿Habéis oído alguna vez eso de que no hay que poner nombres similares a tus protagonistas porque se pueden confundir? Pues eso. Encima los dos son médicos, uno se dedica a la reproducción asistida, Jim, y el otro, Jonathan, es el especialista en medicina materno fetal. Encima sus trabajos, para alguien ignorante en la materia, como yo, pueden parecer similares. Os juró que me pasé el principio de la  novela, cuando se empiezan a descubrir ciertos elementos, pensando que estaba confundiendo a los personajes, pero no, simplemente es que se llaman de forma parecida.

Jim y Jonathan son dos antagonistas, Jim es el malo más malo, la persona sin ética ni escrúpulos que aun sabiendo que estaba haciendo algo que podía perjudicar a un gran número de personas, continuó con su trabajo y con su investigación; Jonathan es el amigo paciente que le dice que está equivocado y quien decide, a pesar de todo, investigar unos extraños casos de muertes prematuras.

Y claro, en este mundo de hombres no podía faltar la mujer, Amanda. Se nos presenta al principio como una joven y fiel seguidora del trabajo de Jonathan, muy disciplinada, hermosa – cómo no – pero a quien su aspecto físico no parece importarle. Y así es hasta que Jonathan decide que ella le ayudará a desenmarañar la madeja de irregularidades que se han cometido y que han llevado a la sociedad a un caso extremo. En ese momento ella, que parece que solo quiere conocer los secretos de Jonathan y poder acceder a sus investigaciones, se vuelve una completa femme fatale, que cuida hasta el esmalte de uñas que se pone en los pies y que provoca situaciones incómodas.

La verdad es que este personaje es, en realidad, el único que me ha provocado algún sentimiento, aunque haya sido negativo. Los demás me parecen mucho más insulsos y poco expresivos.

Otro hecho que me ha llamado la atención es lo idiotas, con perdón, que pueden llegar a ser los personajes. En serio. Se supone que son grandes mentes, que trabajan en un gran hospital y que todos tienen un prestigio mundialmente reconocido y, sin embargo, su forma de actuar es la de unos adolescentes descerebrados.

Jonathan y Amanda tienen que tramar varios planes para poder conseguir toda la información – confidencialisima y a la que nadie tiene acceso salvo, ¡oh, milagro!, Jim – y todos pasan por conseguir acercarse a Jim. Para ello contactan con Kevin, el hermano de Amanda y que – una nueva sorpresa – es uno de los tres mejores hackers de Estados Unidos (los otros dos son su primo y su mejor amigo, para que nadie pueda ponerles trabas).

Pero todos y cada uno de los planes son realmente ridículos. En serio, absurdos. Y salvo un par de accidentes, siempre salen airosos. En serio, no es creíble.

Por otro lado, hay ilegalidades a tutiplén, ilegalidades en las que nadie parece caer. Pero vamos a ver, que Amanda suplanta identidades y se cuela en páginas secretas. Pero todo da igual, porque la trama tiene que avanzar.

En serio, yo quería buscarle las cosas buenas a esta novela que empezó decentemente, pero es que según avanzaba iba a peor. Al principio solo me chirriaban los diálogos, pero cuando la historia iba avanzando y solo empeoraba…

No me gusta hacer este tipo de reseñas, ojalá pudiera decir que es una novela genial, pero os engañaría, y ya sabéis que yo quiero ser honesta con vosotros al 100%.

 

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El gran dios marciano (Final B)

Y, por fin aquí está el segundo final de la historia del Gran dios marciano, si no habéis leído la primera parte, podéis leer aquí: El gran dios marciano y si queréis saber cuál era el final original, lo encontraréis en este otro enlace: El gran dios marciano (Final A).

Final B

Santiago condujo por caminos estrechos y embarrados hasta llegar a un enorme campo en cuyo centro se erigía un granero viejo y destartalado en cuya puerta había un grupo de gente que, de pronto, comenzó a colocarse en una fila. Con cuidado de no ser visto, Santiago condujo hasta el interior del granero, allí bajó del coche y lo cubrió, con ayuda de otro hombre, para que quedase oculto junto a la pared; después, salió a una pequeña sala adyacente y, mientras se quitaba la ropa y se ponía una túnica blanca, oía como las puertas se abrían y la gente comenzaba a entrar.

Santiago respiró hondo y se colocó un arnés.

—Estoy listo —dijo después de comprobar que todo estaba bien. El hombre que le había ayudado asintió, apretó unos botones y Santiago comenzó a elevarse cerrando los ojos para evitar que las luces lo cegaran, disfrutando de la ingravidez, sabiendo que a sus pies había un grupo de descerebrados que le estaban pagando mucho dinero solo por hacerles creer que un dios venido de otro planeta les iba a dar la salvación eterna.

Después de media hora flotando, Santiago comenzó a descender. El reunidos en el granero comenzó a disminuir y, para cuando se quitó el arnés ya no había ningún sonido.

—Hoy ha venido mucha gente nueva. En los dos últimos meses hemos crecido mucho —dijo el hombre que ayudaba a Santiago.

—Pues no nos interesa crecer mucho, eso llamaría la atención —Santiago hablaba mientras se cambiaba, su compañero sonrió, pero no dijo nada.

Después de asegurarse de que no quedaba nadie en los alrededores, Santiago sacó su coche y condujo de nuevo hacia su casa, en donde actuó como si nada hubiese pasado.

 

 

¿Qué final os ha gustado más? ¿Os gustan las historias con más de un final?

El gran dios marciano (Final A)

Como os dije en la anterior entrada, mientras escribía el que iba a ser mi primer relato del año (si no lo habéis leído, podéis hacerlo aquí) se me ocurrió que podía tener dos finales y, como no me decidía por uno, he decidido subiros los dos, para que decidáis con cuál os quedáis. Y, sin más dilación, os dejo con el final A, el que era el original:

Final A

Antes de bajar del coche Santiago se quitó la corbata, la guardó en el maletín y respiró hondo. Al salir, metió los pies en un charco manchándose los pies de barro, el hombre hizo un gesto de disgusto, pero no se paró a tratar de limpiarlo, ya iba con retraso.

Llegó ante una enorme construcción de madera que estaba a punto de caerse y esperó, junto con un pequeño grupo de personas. Todos estaban en completo silencio, no se movían y mantenían la vista fija en la puerta.

Una campanita comenzó a sonar. Su sonido era delicado, pero lo escuchaban perfectamente. Cuando el sonido cesó, la puerta se abrió y todos hicieron una fila antes de entrar. Santiago caminaba tras una mujer que iba murmurando palabras incomprensibles, pero nadie le prestaba atención. Cuando todos estaban ya dentro de la construcción, la puerta se cerró y el interior quedó sumido en una terrible penumbra en la que nadie pareció reparar. Las campanas volvieron a sonar y todos los allí reunidos alzaron la vista y entonces una intensa luz blanca los deslumbró, pero ellos no cerraron los ojos, los mantuvieron abiertos hasta que vislumbraron una figura antropomorfa surgiendo de la luz; en ese momento todos comenzaron a gritar y aquello se volvió una auténtica locura.

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La enorme construcción estuvo sumida en el caos cerca de media hora. Transcurrido ese tiempo, la luz se fue y la campana volvió a sonar, haciendo que todos se calmasen.

Una vez en el exterior, Santiago regresó a su coche, se puso la corbata y condujo hacia su hogar. En ese trayecto no puso la radio, simplemente pensó en lo mucho que había trabajado y en las ganas que tenía de darse un buen baño y de tomar una buena cena. Mientras conducía, comenzó a caer una fuerte lluvia, por lo que al bajar del coche, que siempre aparcaba frente al jardín, los bajos de su pantalón se cubrieron de barro.

En casa, su mujer le estaba esperando en la puerta, él se quitó el abrigo mojado y se lo entregó, para después caminar hasta el baño, dejando el suelo cubierto de barro.

A las once, Santiago y su mujer se acostaron y, mientras él trataba de conciliar el sueño, no podía dejar de pensar en que no recordaba lo que había hecho desde que había salido del trabajo hasta que llegó a casa.

 

¿Qué os ha parecido este final? ¿Es lo esperable? ¿Cómo creéis que será el alternativo?

El gran dios marciano

¡Feliz año a todos!

No hice un post de despedida, ni os hablé de las mejores lecturas del 2017 ni lo que espero del 2018, pero por una buena razón. El año pasado sufrí un bloqueo lector bastante importante, además, me pasé varios meses sin poder leer apenas o leyendo los mismos libros en bucle debido a mis estudios (mi TFM giró en torno a la literatura de terror japonesa), pero este año ha venido cargado de nuevos propósitos y nuevas lecturas y, sobre todo, de nuevas ilusiones.

Dos de los propósitos que incumben al blog son los siguientes:

  1. Quiero variar mis lecturas. Es decir, dejar de atormentaros con la literatura de terror y con la literatura japonesa. Leer más literatura española, por ejemplo, porque reconozco que leo poca, meterme en la ciencia ficción, leer algo más de poesía, más clásicos, algunas sagas míticas que no he leído y que creo que debería leer…En fin, salirme un poco de mi zona de confort. Por supuesto, acepto sugerencias en los comentarios 😉
  2. El segundo propósito es retomar la escritura. En este año no es que haya dejado de escribir, pero sí que creo que mi calidad ha bajado y que me cuesta más sentarme y ponerme a ello. Por ahora, en los cuatro días de año que vamos, la cosa ha ido bien, a ver cómo sigue. Y con relación a este propósito va la entrada de hoy, ya que os traigo mi primer relato del año.

Os juro que ya os dejo con el relato, pero creo que tengo que aclararos alguna cosilla. Este relato lo concebí como algo breve, pocas palabras y con un final muy claro, pero mientras lo desarrollaba, se me ocurrió que podía tener otro final, y quiero saber cuál os gusta más. Hoy os traigo la parte común a los dos relatos y en días posteriores os daré los dos finales. Espero vuestras críticas (siempre constructivas, por favor, que para criticas rompedoras ya me tengo a mí misma,) y que os guste el relato que he titulado:

EL GRAN DIOS MARCIANO

Santiago se levantó, como cada día, a las 6:20 de la mañana. A su lado, su mujer todavía dormía. Apagó el despertador y salió de la cama, se puso sus pantuflas y salió de la habitación sin hacer ruido. Mientras se preparaba el café, oyó el timbre de la bicicleta de David, el repartidor de periódicos. Santiago miró el reloj y sonrió complacido, eran las 6:30, la hora exacta en la que se debía llevar a cabo la entrega; la cafetera comenzó a emitir un silbido alarmante y Santiago la retiró del fuego. Mientras esperaba que el café se enfriase, fue a por el periódico, lo recogió y contempló la silenciosa calle durante, exactamente, un minuto. Cuando regresó a la cocina, abrió el periódico y lo leyó mientras bebía el café. Cuando acabó ese proceso eran las 6:45, lo que le dejaba un margen de quince minutos para asearse, vestirse y salir de casa. Mientras se lavaba los dientes, escuchó la puerta de su habitación abrirse y cerrarse de nuevo, sonrió interiormente.

—Buenos días, cariño – le dijo su esposa cuando él entró de nuevo en la cocina. Santiago no respondió.

A las siete en punto estaba montado en su coche escuchando las noticias que, como cada día, no podían ser mejores. Sin dejar de sonreír condujo durante, aproximadamente, diecisiete minutos, lo que le dejaba trece minutos libres antes de fichar. Esos trece minutos los usó para tomar su segundo café en el bar que había junto a la oficina. A las 7:30 entró y fichó. Jessica, la secretaria, le saludó amablemente, pero él le dirigió un lacónico “hola” y subió a su despacho. Aquel día no tenía mucho trabajo, por lo que a las 10:30 se permitió hacer un pequeño descanso para comer algo.

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Regresó al trabajo y siguió en su puesto hasta las 13:00, momento en el que llamó a casa para hablar con su esposa, que iba a comenzar a hacer la comida. Después de comprobar que todo fuese bien en casa, fue a la sala de descanso, que a esa hora estaba vacía, fue al frigorífico y sacó la comida: la calentó en el microondas y ocupó su silla favorita, desde la que se veía la ventana y el parque que había enfrente del edificio. Comió en silencio degustando al comida antes de volver al trabajo.

A las 6:00 su turno acabó, Santiago recogió y salió de la oficina; Jessica ya no estaba en su mesa, había sido sustituida por Mercedes, mucho mayor que Jessica y, en opinión de Santiago, mucho más profesional.

De nuevo, Santiago condujo durante veinte minutos hasta llegar a un lugar alejado del bullicio de la ciudad…

Reseña: La habitación de los reptiles

  • Título: Una serie de catastróficas desdichas II: La habitación de los reptiles
  • Autor: Lemony Snicket
  • Traductor: Néstor Busquets
  • Género: literatura juvenil
  • Número de páginas: 225
  • Precio: 13,25€ (puedes comprarlo aquí)

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En esta segunda entrega de Una serie de catastróficas desdichas los huérfanos Baudelaire se van a vivir con su tío Monty, un reputado herpetólogo con el que pasan unos días muy felices. Su tío les ha dado una habitación a cada uno, les lleva al cine y les deja estar en la habitación de los reptiles, en la que aprenden mucho, pero todo cambia con la llegada de Stephano, el nuevo ayudante del profesor, que esconde un terrible secreto…

Al igual que la primera Un mal comienzo, esta segunda parte es una delicia de libro. Quizá nos hace creer que la suerte de los huérfanos Baudelaire ha cambiado y que por fin van a ser felices, pues están en una casa limpia – que contrasta con la ruina del conde Olaf – con un hombre que los cuida y los quiere y con el que están aprendiendo mucho, por eso quizá me frustra tanto la llegada de Stephano, que rompe con todas la armonía de la obra.

De nuevo, aunque sea una obra clasificada como infantil-juvenil, me parece que un adulto puede disfrutarla incluso más que un niño, ya que hay muchos pequeños detalles que a estos se le pueden escapar.

De nuevo, nos encontramos con una edición preciosa, con unas ilustraciones geniales que dan un valor añadido a la obra.

Ya siento que esta reseña sea tan breve, pero no hay mucho más que decir de esta segunda entrega. Probablemente, cuando lea las posteriores, no haga entrada en el blog, porque, por lo que me está dando la sensación, todos los libros van a ser más o menos iguales, entonces, a no ser que encuentre algo realmente reseñable (tanto para bien como para mal), probablemente solo suba algo a Instagram.

Crítica: Underground

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  • Título: Underground
  • Autor: Haruki Murakami
  • Traductor: Fernando Cordobés González y Yoko Ogihara
  • Género: ensayo
  • Año de publicación: 1998
  • Edición:1ª 2014
  • Editorial: Tusquet editores
  • Número de páginas:560

 

 

 

“Tan cierto como respiramos, es que seguimos soñando incansablemente con nuestra historia, y en esa historia tenemos dos caras”

 

Haruki Murakami (Japón, 1949-) es uno de los pocos escritores nipones que ha logrado prestigio y grandes éxitos fuera de su país. Pasó su infancia y parte de su vida en Kobe, estudió teatro y literatura griegas pero, antes de terminar sus estudios, decidió abrir un bar de jazz junto a su esposa, al que se dedicó en cuerpo y alma hasta que tras el éxito cosechado con Tokio Blues, decidió abandonar Japón para ir a América, en donde impartió clases de literatura.

El seis veces nominado al Nobel de literatura cuenta en su bibliografía una gran cantidad de novelas de ficción así como numerosos ensayos y libros de relatos. Entre las novelas más destacables, además de Tokio Blues (1987), nos encontramos con maravillas como Al sur de la frontera, al oeste del sol (1992), Sputnik, mi amor (1999) o 1Q84 (2005); de entre sus ensayos, además de Underground, podemos destacar De qué hablo cuando hablo de correr (2007) o De qué hablo cuando hablo de escribir (2015), reseñado por Miriam recientemente. Entre las diversas colecciones de relatos podemos mencionar Sauce ciego, mujer dormida (2009), Después del terremoto (2000) y, por último, Hombres sin mujeres (2014).

“El apocalipsis no es un fenómeno puntual, sino más bien un proceso”

El 20 de marzo de 1995 la secta Aum liberó cinco paquetes con gas sarín en diversos metros de Tokio. A pesar de la magnitud del atentado, solo trece personas murieron, aunque miles fueron afectada, sufriendo las consecuencias del atentado años después. ¿Cómo reaccionaron las fuerzas de seguridad del País del Sol Naciente? ¿Qué pasó con las víctimas? ¿Cómo fueron juzgados los terroristas que llevaron a cabo tremenda acción? Todas estas preguntas son las que Murakami pretende responder en este durísimo ensayo.

Durante algo más de un año Murakami se reunió con sesenta y dos personas que estuvieron en las líneas afectadas y con algunos miembros y ex-miembros de la secta Aum para tratar de descubrir lo que pasó verdaderamente en aquel entramado de vías.

Quizá algunos os estéis preguntando qué demonios es el gas sarín o quiénes son Aum.

La secta Aum fue fundada en 1992 por Shoko Asahara tomando como bases el budismo y ciertas creencias hindúes, integrando además ciertas creencias cristianas. La secta llegó a contar con miles de adeptos, algunos de ellos grandes mentes de la época, quienes ocuparon puestos de alta responsabilidad dentro de la escala jerárquica. Lo que en un principio parecía una secta que rezaba por la salvación de la humanidad, se fue convirtiendo en una secta adoradora del apocalipsis y que culminó con los atentados de Matsumoto y del metro de Tokio, ambos perpetrados con gas sarín.

Sobre el gas sarín poco es lo que puedo decir, ya que mis conocimientos químicos son limitados, sin embargo, es uno de los gases más volátiles del grupo de los nerviosos, lo que significa que puede evaporarse rápidamente y propagarse por el ambiente, lo que lo convierte en un arma terrorífica.

¿Y por qué nos cuentas este rollo? Os estaréis preguntando algunos, la respuesta es sencilla, porque saber estos dos datos os ayudará a entender mejor la obra de la que hoy os estoy hablando.

Reconozco que cuando decidí leer Underground pensaba que sería como Después del terremoto, en el que Murakami narra ciertas hechos fantásticos que tuvieron lugar antes, durante o después del gran terremoto de Kobe, no se me ocurrió pensar que sería una obra con un tinte mucho más serio y opresivo.

Underground contiene una serie de entrevistas realmente estremecedoras en las que ciertas víctimas del atentado cuentan su experiencia, cómo se vivió el atentado dentro del metro, cómo actuó la gente, la seguridad y como se informó al resto del mundo. Y todos coinciden en lo mismo: Japón no estaba preparado para actuar ante una situación de emergencia como aquella y los servicios informativos manipularon la realidad. Murakami nos cuenta que muchas de las personas con las que se puso en contacto se negaron a realizar la entrevista puesto que habían visto cómo los medios de comunicación manipulaban sus palabras, alterando totalmente la realidad de lo sucedido.

Algunas de las entrevistas son sobrecogedoras, cuentan cómo la gente caía al suelo y nadie se paraba a ayudar, cómo los servicios de emergencia tardaron horas en acudir a los lugares afectados, haciendo que el gas se propagase y que muchas más personas resultasen afectadas, pero también cómo gente particular se ofreció a usar sus coches como taxis. Nos encontramos con médicos que hablan del síndrome de estrés postraumático y como en las empresas de los afectados no creían que eso existiera, haciendo que muchas personas acabaran por abandonar sus puestos de trabajo al ser rechazados y tachados de vagos por no poder trabajar; nos encontramos con gente que a pesar de que había avisos de que algo había sucedido en el metro – al principio pensaron que había sido una bomba – hizo verdaderos esfuerzos por ir a trabajar. En definitiva, nos muestra el funcionamiento de una sociedad como la japonesa, diametralmente opuesta a la nuestra.

Desde el principio Murakami nos advierte de que él no ha alterado las entrevistas, que lo que nos muestra es lo que los propios entrevistados dijeron, manteniendo sus palabras tal cual, incluso cuando parecen existir contradicciones entre los diversos entrevistados. Debido a esto nos encontramos con una prosa muy poco adornada, muy directa, que quiere transmitir al lector la angustia, el dolor, el miedo, todo lo que los afectados sintieron, hecho muy loable y que logra su cometido: transmitir al lector de manera muy pura los sentimientos de los afectados.

Pero no solo esto, también se entrevista con gente que perteneció o que pertenece a la secta Aum, nos hace ver cómo funcionaba, cómo muchos no podían creer lo sucedido debido a la adoración que sentían hacia su líder, de cómo otros se dieron cuenta después de lo equivocados que habían estado y de cómo su paso por Aum les había cambiado la vida.

Después de haber leído los estremecedores testimonios de las personas afectadas por el gas, no esperaba que las entrevistas de los integrantes de Aum fueran a sorprenderme y, sin embargo, en ocasiones me costó más centrarme en la lectura, ya que no podía entender que hubiese gente que defendiese algo tan horrible como un atentado.

Es una obra muy densa y muy dura, no es un ensayo para devorar en una tarde. Reconozco que al principio me costó mucho leerlo, que se me removía todo cuando me ponía en la piel de los afectados, también me enfadaba, porque las actuaciones de algunas personas eran totalmente incoherentes, e incluso llegué a llorar.

Reconozco que este no es un libro para todo el mundo, que personas que sean extremadamente sensibles pueden pasarlo mal pero, sin embargo, creo que es un buen libro para entender una sociedad como la japonesa y para entender cómo es estar dentro de un acto terrorista. Sin ninguna duda, esta ha sido una lectura enriquecedora en muchos aspectos.

Crítica a “La Torre Oscura VII”, de Stephen King

A Librería

  • Título:The Dark Tower VII (La Torre Oscura VII)
  • Autor: Stephen King
  • Traductor: Verónica Canales Medina
  • Ilustrador: Michael Welan
  • Género: fantasía oscura
  • Edición: Primera edición, noviembre 2012
  • Editorial: Debolsillo
  • Páginas: 985

El hombre de negro huía a través del desierto, y el pistolero iba en pos de él.

Largos días y gratas noches, pistoleros. Pocos son lo que son capaces de llegar al final del camino de baldosas amarillas, pocos son los que pueden ascender hasta la última habitación de la Torre Oscura y pocos son los que se atreven a franquear el último umbral, a pesar de que este te llama con fuerza, te arrastra y no te da opciones.

Hemos llegado al final del camino, un camino que no ha sido fácil, sino todo lo contrario. Un camino lleno de dolor, de traición, de muerte, de desolación; un camino lleno de amor y de sonrisas, que podemos…

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Reseña: Cuando me veas

  • Título: Cuando me veas
  • Autor: Laura Gallego
  • Año de publicación: 2017
  • Editorial: Planeta
  • Precio: 13,95€ (Puedes comprarlo aquí )

“A lo mejor no hay tanta diferencia entre los valientes y los locos”

9788408167563Laura Gallego es una de las escritoras españolas más conocidas tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, ha dedicado su trayectoria literaria a los libros de fantasía, tanto juvenil como infantil. Laura es una escritora que no ha dejado indiferente a nadie, con una gran cantidad de fans que la siguen casi desde sus inicios, allá en el 99 con la publicación de Finis Mundi, obra con la que ganó el premio de Barco de Vapor (y libro con el que yo la conocí cuando era una estudiante de sexto de primaria). Dentro de sus obras, aparte de Finsi Mundi, cabe destacar, sin duda alguna, su famosa trilogía Memorias de Idhún, y más ahora, que parece que va a ser llevada a la pequeña pantalla. Otros títulos destacables de la autora son: Alas de fuego, Las crónicas de la Torre u Omnia.

“Cree que las injusticias hay que denunciarlas y que ya está bien de aguantar que unos pocos troles impongan su ley a los demás”

Tina es una joven anodina que, cuando tiene nueve años, descubre que tiene una extraña habilidad, aunque no será hasta que tenga catorce años que empezará a controlarla, utilizándola siempre en beneficio de los demás. Esta habilidad está en consonancia con el carácter discreto de Tina, que pronto se juntará con Salima, una chica musulmana con una capacidad de investigación increíble y Rodrigo, obsesionado con descubrir la verdad sobre la muerte de su hermano. Los tres se meterán en un terreno peligroso que, sin embargo, les llevará a destruir un gran peligro.

Cuando me veas es un libro totalmente novedoso para tratarse de Laura, centrada sobre todo en la creación de mundos mágicos – aunque a veces nos encontramos con que las acciones pueden transcurrir parcialmente en la Tierra, como sucede con Memorias de Idhún – y de seres extraordinarios; esta novela, sin embargo, a pesar de que tiene un pequeño elemento mágico, no desprende magia por los cuatro costados.

A diferencia de lo que puede suceder en otras novelas de la autora, repletas de personajes, de magia, de fantasía y de “buen rollo” en general, Cuando me veas tiene pocos personajes realmente importante, apenas cuatro, pero que, sin embargo, no han terminado de estar bien construidos.

De los personajes más reseñables, comenzaré hablando de Camila, la madre de Tina. Camila se quedó embarazada de un español cuando era muy joven, emigró a España y, una vez en el país, el padre de la niña desapareció, dejándola sola con la responsabilidad de cuidad a la niña y de salir adelante en un país desconocido para ella. Debido a esto, Camila es una madre sobreprotectora que, sin embargo, solo humilla a su hija. Parte de los complejos de Tina provienen del maltrato psicológico que sufre de parte de Camila, quien le repite constantemente que ella no es nada y que no va a llegar a nada. Por otro lado, Camila es una mujer extremadamente racista que no acepta que la mejor amiga de su hija sea musulmana, ya que considera que todos los musulmanes son terroristas, incluso culpa a Salima de los últimos acontecimientos que se narran.

Tina, la verdadera protagonista de la historia, la niña gris y anodina que no destaca ni para bien, ni para mal. Nunca tuvo amigos, hasta la llegada de Salima,  vive atormentada por un recuerdo del pasado, por algo que sucedió cuando tenía nueve años, aunque tarda bastante en asimilarlo. Tina es una inadaptada, de madre latinoamericana y padre español, aunque ella nació y creció en España, lo que hace que no se sienta integrada en ninguno de los grupos, hasta que en el instituto conoció a Salima, quien la espabiló un poco.

Tina se pasa toda la novela en un segundo plano a pesar de que es la protagonista principal. Ella no quiere que la vean, pero quiere ayudar a todos para evitar que sufran, como sufrió en el colegio una amiga de la que ya apenas se acuerda, sin embargo, hacia el final, vemos un cambio brusco y radical: de pronto Tina se atreve a plantar cara a su madre, a dejarle las cosas claras y, sinceramente, no es algo coherente. No se va produciendo un cambio a lo largo de la novela, Tina no evoluciona apenas y esa explosión de madurez de la que hace gala de repente es un poco forzada.

El siguiente personaje reseñable es Salima, para mí el mejor personaje de la novela, aunque tiene sus fallos. Salima viene de una familia de creencias musulmanas, se sienta junto a Tina en su primer día de instituto porque cree que es el mejor sitio para mirar la pizarra. Salima quiere ser abogada para poder ayudar a los demás, lo que le lleva a estudiar muy duro para poder alcanzar su sueño. Es buena chica pero, sinceramente, a veces se pasa de pesada, cuando le da por hablar, o por replicarle a Rodrigo, la lectura puede hacerse un poco tediosa, aunque es cierto que casi todo lo que dice es relevante para la trama.

Rodrigo, el último personaje del que voy a hablar, aparece hacia la mitad de la novela y bueno, es un personaje que puede pasar bastante desapercibido. Entrometido, quiere descubrir la verdad sobre la muerte de su hermano, ya que está convencido de que no fue un suicidio, como todos creen. Estas investigaciones le llevarán a meterse en terrenos peligrosos de los que saldrá con ayuda de Tina y Salima.

La verdad por delante, es cierto que es un libro con un importante componente adolescente y que puede mandar ciertas enseñanzas a los jóvenes que lo lean, ya que trata temas como el bullying o las drogas.

Poco más puedo decir de este libro. Es entretenido, sirve para pasar un rato y no es a lo que Laura nos tiene acostumbrados, quizá por eso puede dejarse leer, porque es un libro lleno de tópicos por todos lados, no hay absolutamente nada original, aunque el final he de reconocer que es bastante impactante.

Y hasta aquí la reseña de hoy, ¿habéis leído Cuando me veas? ¿Qué pensáis de la novela? ¡Hasta la próxima!

Reseña: Japón especulativo

  • Título: Japón especulativo
  • Autor: varios autores (selección y edición a cargo de Gene van Troyer y Grania Davis)
  • Género: relatos de fantasía y ciencia ficción
  • Editorial: Satori Ficción
  • Número de páginas: 352
  • Precio: 19,00€ (puedes comprarlo aquí)

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“Creemos que las antologías definitivas no son posibles en relación a ninguna literatura que esté viva y floreciente. Si permanece activa, está siempre cambiando, y en el cambio elude las definiciones fijas.”

 

En la obra que os presento hoy, Japón especulativo, nos encontramos con una selección bastante variada – y extensa – de autores de literatura de fantasía y ciencia ficción japonesa. Los autores que en esta selección aparecen me eran totalmente desconocidos y hasta que esta antología no ha llegado a mis manos nunca había leído ciencia ficción japonesa, por lo que podemos decir que este libro ha sido mi bautismo de fuego en el género.

Lo primero que quería comentar acerca de esta antología es la portada. Nunca me suelo fijar en las portadas de los libros, o no suelo darle demasiada importancia, pero es que la portada de Japón especulativo me parece preciosa, y bueno quería compartir este detalle con vosotros, porque es uno de esos libros que, de no haber sabido de qué trataba, probablemente me hubiese comprado solo por la portada (sí, soy de esa clase de gente, pero raramente las portadas eme engañan). Dicho esto, comencemos con los relatos.

“—Duele cuando cortas atravesando la piel—dijo—.Pero el dolor es el orgullo de la gente de carne.”

Nos encontramos, exactamente, con dieciséis relatos, una breve nota biográfica acerca de Judith Merril escrita por Grania Davis, un prefacio de David Brin, una introducción de Gene von Troyes, “De vertical a horizontal”, un artículo acerca de la historia de la ciencia ficción en Japón escrito por Asakura Hisahi, un epílogo acerca de la labor del traductor de Grania Davis y las biografías de todos los escritores que se recogen en la antología, ¿Qué más podemos pedir?

Para mí que una edición contenga tantísima información me parece valiosísima. Japón nos es totalmente desconocido, aparte de Murakami y de Kazuo Ishiguro, premio nobel de literatura del 2017, poco más es lo que llega a nuestras manos, lo que nos puede confundir y hacer creer que en el país del Sol Naciente no existe la literatura de fantasía o de ciencia ficción, género que últimamente en occidente están ganando cada vez seguidores. Pero existen y es importante que lo conozcamos. No quiero entrar en el tema de si podemos aplicar nuestras formas de estudio – basadas en la filosofía occidental – a la literatura japonesa (u oriental en general), porque es meterme en camisas de once varas, y esa no es la finalidad de esta reseña.

Como ya he dicho, son dieciséis los relatos aquí recogidos, pero no voy a hablaros de todos, porque algunos son tan breves que es casi imposible resumirlos más que en una línea, por lo que hablaré en líneas generales.

Yo no soy muy aficionada a la ciencia ficción, por lo que los relatos que pertenecen a este género son los que menos me han gustado y más me ha costado leer. Al no ser una asidua del género no me atrevo a hacer juicios muy generales, pero sí que diré que me ha sorprendido, ya que esperaba ver muchas más diferencias entre la ciencia ficción japonesa y la occidental. Sin embargo, tras leer los prólogos y epílogos del libro, me he dado cuenta de que si se parecen tanto es porque la ciencia ficción japonesa bebe muy directamente de la ciencia ficción occidental, en especial de la americana, por lo que aunque sí que le den algún toque nipón, este puede pasar desapercibido para un ojo poco experto como el mío.

Los relatos con un componente más fantástico me han parecido sublimes. En este caso tengo que decir que después de haber trabajado este género en incontables ocasiones, las diferencias entre los dos mundos son bastante claras y creo que hasta un ojo poco educado puede verlas.

“El asombro se desvaneció.

Pero la soledad no. De hecho, se sentía desamparada en las garras de un deseo sin sentido, y una futilidad asfixiante mordió su corazón como ácido.”

De entre todos los relatos algunos han destacado para bien y otros para mal, pero a pesar de todo es una obra que os recomiendo que leáis porque podéis aprender mucho y si sois fans del género vais a disfrutarla, ya que al ser relatos se leen con bastante facilidad ya que salvo un par de ellos, todos son bastante cortos, y aunque hay alguno que se hace pesado, pasa desapercibido.

Yo, por mi parte, ya no tengo nada más que decir.

Espero que disfrutéis de su lectura y que me dejéis en comentarios si lo habéis leído y lo que os ha parecido.

 

Reseña: El Señor de las Sombras

  • Título: El señor de las Sombras. Renacimiento 2. Cazadores de Sombras
  • Autor: Cassandra Clare
  • Número de páginas: 688
  • Editorial: Planeta
  • Precio: 18.95€

SINOPSIS

Emma Carstairs ha descubierto que el amor que siente por su parabaratai, Julian Blackthorn, no solo está prohibido, sino que incluso puede destruirlos a ambos. Debe alejarse de él, pero ¿cómo hacerlo justo en el momento en que Julian la necesita más que nunca?

Su única esperanza es el Libro Negro de los Muertos, un compendio de hechizos con un terrible poder. Todos lo quieren, pero solo los Blackthorn pueden encontrarlo. Pero para ello deberán retar y vencer la voluntad del imponente Señor de las Sombras

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OPINIÓN PERSONAL

Lord of Shadows es la continuación más esperada a una novela. Lo he pasado realmente mal esperando a que llegase; cuando por fin la tuvo entre mis manos, lo pasé fatal esperando encontrar el momento adecuado para poder leerlo y, cuando por fin lo he podido leer, ha sido horrible. Y cuando digo horrible no me refiero a que no os esté recomendando el libro sino a todo lo contrario, es una digna continuación de Lady Midnight, pero he sufrido bastante.

Los personajes son igual que en Lady Midnight, aunque sin duda hay que destacar que Jules y Emma, los principales protagonistas, son más adolescentes que nunca y a veces son muy frustrantes, tienen las cosas delante de sus narices y no las ven, pero el lector sí, y entonces dan ganas de estrangularlos lentamente para ver si así todo acaba.

En cuanto a los demás personajes, Kit, el Herondale perdido, se puede decir que es el que más se desarrolla, pues pasa de ser el hijo de un maleante a un cazador de sombras. El pobre se siente perdido, no sabe qué hacer o a dónde ir y en muchas ocasiones trata de escapar del Instituto, aunque al final encuentra a alguien en quien confiar: Ty, quien en esta novela también adquiere mayor protagonismo, no así Livvy, su melliza, que aunque parece aceptar a Kit dentro de su pequeño mundo, muchas veces se queda fuera de los planes.

Algo que me resulta interesante y bastante llamativo es la separación de los niños Blackthorn, ya que hasta ese libro (recordemos que ya aparecían en la saga de los Instrumentos Mortales) nunca se habían separado y se movían como una unidad en la que Jules era la cabeza

Si esto me resulta interesante es porque así vemos cómo se desenvuelven los niños de manera individual. Nos encontramos con un Ty que es capaz de controlar sus propios impulsos, con una Livvy que empieza a querer saber cosas del mundo exterior, con una Drusilla que se siente ignorada e incomprendida como solo una chica de trece años se puede sentir y bueno, un Tavvy que sigue siendo un bebé pero que encuentra unos maravillosos compañeros de juego con los hijos de Magnus y Alec: Max y Rafe, porque sí, en esta nueva entrega nos encontramos viejas caras conocidas.

Jace y Clary aparecen al principio como personajes accesorio, quizá he echado de menos el que Jace se ocupe un poco más de Kit, ya que son familia y el joven necesita alguien que le guie y le apoye, alguien que le enseñe lo que es ser un cazador de sombras y Clary…bueno, nunca he sido una gran fan de Clary, pero su aparición estelar en la novel ame dieron ganas de vomitar. No puede dejar el drama ni después de haber tenido seis libros para ella sola.

Aunque Magnus y Alec aparecen como un matrimonio feliz, quien tiene importancia para la historia es Magnus. A Alec lo designan director provisional de un Instituto y después se ve obligado a acudir a Idris con los niños para protegerlos de los ataques que asolan a los Blackthonr. Magnus, como siempre, lo hace todo por el simple placer de ayudar, aunque también vemos su cara más seria, la cara de un Gran Brujo que lleva siglos viviendo.

Sin lugar a duda, toda la novela es apasionante, pero el final es realmente intenso. Yo sigo tratando de asimilarlo, y eso que hace una semana ya que lo acabé.

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