Reseña: Cuando me veas

  • Título: Cuando me veas
  • Autor: Laura Gallego
  • Año de publicación: 2017
  • Editorial: Planeta
  • Precio: 13,95€ (Puedes comprarlo aquí )

“A lo mejor no hay tanta diferencia entre los valientes y los locos”

9788408167563Laura Gallego es una de las escritoras españolas más conocidas tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, ha dedicado su trayectoria literaria a los libros de fantasía, tanto juvenil como infantil. Laura es una escritora que no ha dejado indiferente a nadie, con una gran cantidad de fans que la siguen casi desde sus inicios, allá en el 99 con la publicación de Finis Mundi, obra con la que ganó el premio de Barco de Vapor (y libro con el que yo la conocí cuando era una estudiante de sexto de primaria). Dentro de sus obras, aparte de Finsi Mundi, cabe destacar, sin duda alguna, su famosa trilogía Memorias de Idhún, y más ahora, que parece que va a ser llevada a la pequeña pantalla. Otros títulos destacables de la autora son: Alas de fuego, Las crónicas de la Torre u Omnia.

“Cree que las injusticias hay que denunciarlas y que ya está bien de aguantar que unos pocos troles impongan su ley a los demás”

Tina es una joven anodina que, cuando tiene nueve años, descubre que tiene una extraña habilidad, aunque no será hasta que tenga catorce años que empezará a controlarla, utilizándola siempre en beneficio de los demás. Esta habilidad está en consonancia con el carácter discreto de Tina, que pronto se juntará con Salima, una chica musulmana con una capacidad de investigación increíble y Rodrigo, obsesionado con descubrir la verdad sobre la muerte de su hermano. Los tres se meterán en un terreno peligroso que, sin embargo, les llevará a destruir un gran peligro.

Cuando me veas es un libro totalmente novedoso para tratarse de Laura, centrada sobre todo en la creación de mundos mágicos – aunque a veces nos encontramos con que las acciones pueden transcurrir parcialmente en la Tierra, como sucede con Memorias de Idhún – y de seres extraordinarios; esta novela, sin embargo, a pesar de que tiene un pequeño elemento mágico, no desprende magia por los cuatro costados.

A diferencia de lo que puede suceder en otras novelas de la autora, repletas de personajes, de magia, de fantasía y de “buen rollo” en general, Cuando me veas tiene pocos personajes realmente importante, apenas cuatro, pero que, sin embargo, no han terminado de estar bien construidos.

De los personajes más reseñables, comenzaré hablando de Camila, la madre de Tina. Camila se quedó embarazada de un español cuando era muy joven, emigró a España y, una vez en el país, el padre de la niña desapareció, dejándola sola con la responsabilidad de cuidad a la niña y de salir adelante en un país desconocido para ella. Debido a esto, Camila es una madre sobreprotectora que, sin embargo, solo humilla a su hija. Parte de los complejos de Tina provienen del maltrato psicológico que sufre de parte de Camila, quien le repite constantemente que ella no es nada y que no va a llegar a nada. Por otro lado, Camila es una mujer extremadamente racista que no acepta que la mejor amiga de su hija sea musulmana, ya que considera que todos los musulmanes son terroristas, incluso culpa a Salima de los últimos acontecimientos que se narran.

Tina, la verdadera protagonista de la historia, la niña gris y anodina que no destaca ni para bien, ni para mal. Nunca tuvo amigos, hasta la llegada de Salima,  vive atormentada por un recuerdo del pasado, por algo que sucedió cuando tenía nueve años, aunque tarda bastante en asimilarlo. Tina es una inadaptada, de madre latinoamericana y padre español, aunque ella nació y creció en España, lo que hace que no se sienta integrada en ninguno de los grupos, hasta que en el instituto conoció a Salima, quien la espabiló un poco.

Tina se pasa toda la novela en un segundo plano a pesar de que es la protagonista principal. Ella no quiere que la vean, pero quiere ayudar a todos para evitar que sufran, como sufrió en el colegio una amiga de la que ya apenas se acuerda, sin embargo, hacia el final, vemos un cambio brusco y radical: de pronto Tina se atreve a plantar cara a su madre, a dejarle las cosas claras y, sinceramente, no es algo coherente. No se va produciendo un cambio a lo largo de la novela, Tina no evoluciona apenas y esa explosión de madurez de la que hace gala de repente es un poco forzada.

El siguiente personaje reseñable es Salima, para mí el mejor personaje de la novela, aunque tiene sus fallos. Salima viene de una familia de creencias musulmanas, se sienta junto a Tina en su primer día de instituto porque cree que es el mejor sitio para mirar la pizarra. Salima quiere ser abogada para poder ayudar a los demás, lo que le lleva a estudiar muy duro para poder alcanzar su sueño. Es buena chica pero, sinceramente, a veces se pasa de pesada, cuando le da por hablar, o por replicarle a Rodrigo, la lectura puede hacerse un poco tediosa, aunque es cierto que casi todo lo que dice es relevante para la trama.

Rodrigo, el último personaje del que voy a hablar, aparece hacia la mitad de la novela y bueno, es un personaje que puede pasar bastante desapercibido. Entrometido, quiere descubrir la verdad sobre la muerte de su hermano, ya que está convencido de que no fue un suicidio, como todos creen. Estas investigaciones le llevarán a meterse en terrenos peligrosos de los que saldrá con ayuda de Tina y Salima.

La verdad por delante, es cierto que es un libro con un importante componente adolescente y que puede mandar ciertas enseñanzas a los jóvenes que lo lean, ya que trata temas como el bullying o las drogas.

Poco más puedo decir de este libro. Es entretenido, sirve para pasar un rato y no es a lo que Laura nos tiene acostumbrados, quizá por eso puede dejarse leer, porque es un libro lleno de tópicos por todos lados, no hay absolutamente nada original, aunque el final he de reconocer que es bastante impactante.

Y hasta aquí la reseña de hoy, ¿habéis leído Cuando me veas? ¿Qué pensáis de la novela? ¡Hasta la próxima!

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Reseña: Japón especulativo

  • Título: Japón especulativo
  • Autor: varios autores (selección y edición a cargo de Gene van Troyer y Grania Davis)
  • Género: relatos de fantasía y ciencia ficción
  • Editorial: Satori Ficción
  • Número de páginas: 352
  • Precio: 19,00€ (puedes comprarlo aquí)

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“Creemos que las antologías definitivas no son posibles en relación a ninguna literatura que esté viva y floreciente. Si permanece activa, está siempre cambiando, y en el cambio elude las definiciones fijas.”

 

En la obra que os presento hoy, Japón especulativo, nos encontramos con una selección bastante variada – y extensa – de autores de literatura de fantasía y ciencia ficción japonesa. Los autores que en esta selección aparecen me eran totalmente desconocidos y hasta que esta antología no ha llegado a mis manos nunca había leído ciencia ficción japonesa, por lo que podemos decir que este libro ha sido mi bautismo de fuego en el género.

Lo primero que quería comentar acerca de esta antología es la portada. Nunca me suelo fijar en las portadas de los libros, o no suelo darle demasiada importancia, pero es que la portada de Japón especulativo me parece preciosa, y bueno quería compartir este detalle con vosotros, porque es uno de esos libros que, de no haber sabido de qué trataba, probablemente me hubiese comprado solo por la portada (sí, soy de esa clase de gente, pero raramente las portadas eme engañan). Dicho esto, comencemos con los relatos.

“—Duele cuando cortas atravesando la piel—dijo—.Pero el dolor es el orgullo de la gente de carne.”

Nos encontramos, exactamente, con dieciséis relatos, una breve nota biográfica acerca de Judith Merril escrita por Grania Davis, un prefacio de David Brin, una introducción de Gene von Troyes, “De vertical a horizontal”, un artículo acerca de la historia de la ciencia ficción en Japón escrito por Asakura Hisahi, un epílogo acerca de la labor del traductor de Grania Davis y las biografías de todos los escritores que se recogen en la antología, ¿Qué más podemos pedir?

Para mí que una edición contenga tantísima información me parece valiosísima. Japón nos es totalmente desconocido, aparte de Murakami y de Kazuo Ishiguro, premio nobel de literatura del 2017, poco más es lo que llega a nuestras manos, lo que nos puede confundir y hacer creer que en el país del Sol Naciente no existe la literatura de fantasía o de ciencia ficción, género que últimamente en occidente están ganando cada vez seguidores. Pero existen y es importante que lo conozcamos. No quiero entrar en el tema de si podemos aplicar nuestras formas de estudio – basadas en la filosofía occidental – a la literatura japonesa (u oriental en general), porque es meterme en camisas de once varas, y esa no es la finalidad de esta reseña.

Como ya he dicho, son dieciséis los relatos aquí recogidos, pero no voy a hablaros de todos, porque algunos son tan breves que es casi imposible resumirlos más que en una línea, por lo que hablaré en líneas generales.

Yo no soy muy aficionada a la ciencia ficción, por lo que los relatos que pertenecen a este género son los que menos me han gustado y más me ha costado leer. Al no ser una asidua del género no me atrevo a hacer juicios muy generales, pero sí que diré que me ha sorprendido, ya que esperaba ver muchas más diferencias entre la ciencia ficción japonesa y la occidental. Sin embargo, tras leer los prólogos y epílogos del libro, me he dado cuenta de que si se parecen tanto es porque la ciencia ficción japonesa bebe muy directamente de la ciencia ficción occidental, en especial de la americana, por lo que aunque sí que le den algún toque nipón, este puede pasar desapercibido para un ojo poco experto como el mío.

Los relatos con un componente más fantástico me han parecido sublimes. En este caso tengo que decir que después de haber trabajado este género en incontables ocasiones, las diferencias entre los dos mundos son bastante claras y creo que hasta un ojo poco educado puede verlas.

“El asombro se desvaneció.

Pero la soledad no. De hecho, se sentía desamparada en las garras de un deseo sin sentido, y una futilidad asfixiante mordió su corazón como ácido.”

De entre todos los relatos algunos han destacado para bien y otros para mal, pero a pesar de todo es una obra que os recomiendo que leáis porque podéis aprender mucho y si sois fans del género vais a disfrutarla, ya que al ser relatos se leen con bastante facilidad ya que salvo un par de ellos, todos son bastante cortos, y aunque hay alguno que se hace pesado, pasa desapercibido.

Yo, por mi parte, ya no tengo nada más que decir.

Espero que disfrutéis de su lectura y que me dejéis en comentarios si lo habéis leído y lo que os ha parecido.

 

Reseña: El Señor de las Sombras

  • Título: El señor de las Sombras. Renacimiento 2. Cazadores de Sombras
  • Autor: Cassandra Clare
  • Número de páginas: 688
  • Editorial: Planeta
  • Precio: 18.95€

SINOPSIS

Emma Carstairs ha descubierto que el amor que siente por su parabaratai, Julian Blackthorn, no solo está prohibido, sino que incluso puede destruirlos a ambos. Debe alejarse de él, pero ¿cómo hacerlo justo en el momento en que Julian la necesita más que nunca?

Su única esperanza es el Libro Negro de los Muertos, un compendio de hechizos con un terrible poder. Todos lo quieren, pero solo los Blackthorn pueden encontrarlo. Pero para ello deberán retar y vencer la voluntad del imponente Señor de las Sombras

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OPINIÓN PERSONAL

Lord of Shadows es la continuación más esperada a una novela. Lo he pasado realmente mal esperando a que llegase; cuando por fin la tuvo entre mis manos, lo pasé fatal esperando encontrar el momento adecuado para poder leerlo y, cuando por fin lo he podido leer, ha sido horrible. Y cuando digo horrible no me refiero a que no os esté recomendando el libro sino a todo lo contrario, es una digna continuación de Lady Midnight, pero he sufrido bastante.

Los personajes son igual que en Lady Midnight, aunque sin duda hay que destacar que Jules y Emma, los principales protagonistas, son más adolescentes que nunca y a veces son muy frustrantes, tienen las cosas delante de sus narices y no las ven, pero el lector sí, y entonces dan ganas de estrangularlos lentamente para ver si así todo acaba.

En cuanto a los demás personajes, Kit, el Herondale perdido, se puede decir que es el que más se desarrolla, pues pasa de ser el hijo de un maleante a un cazador de sombras. El pobre se siente perdido, no sabe qué hacer o a dónde ir y en muchas ocasiones trata de escapar del Instituto, aunque al final encuentra a alguien en quien confiar: Ty, quien en esta novela también adquiere mayor protagonismo, no así Livvy, su melliza, que aunque parece aceptar a Kit dentro de su pequeño mundo, muchas veces se queda fuera de los planes.

Algo que me resulta interesante y bastante llamativo es la separación de los niños Blackthorn, ya que hasta ese libro (recordemos que ya aparecían en la saga de los Instrumentos Mortales) nunca se habían separado y se movían como una unidad en la que Jules era la cabeza

Si esto me resulta interesante es porque así vemos cómo se desenvuelven los niños de manera individual. Nos encontramos con un Ty que es capaz de controlar sus propios impulsos, con una Livvy que empieza a querer saber cosas del mundo exterior, con una Drusilla que se siente ignorada e incomprendida como solo una chica de trece años se puede sentir y bueno, un Tavvy que sigue siendo un bebé pero que encuentra unos maravillosos compañeros de juego con los hijos de Magnus y Alec: Max y Rafe, porque sí, en esta nueva entrega nos encontramos viejas caras conocidas.

Jace y Clary aparecen al principio como personajes accesorio, quizá he echado de menos el que Jace se ocupe un poco más de Kit, ya que son familia y el joven necesita alguien que le guie y le apoye, alguien que le enseñe lo que es ser un cazador de sombras y Clary…bueno, nunca he sido una gran fan de Clary, pero su aparición estelar en la novel ame dieron ganas de vomitar. No puede dejar el drama ni después de haber tenido seis libros para ella sola.

Aunque Magnus y Alec aparecen como un matrimonio feliz, quien tiene importancia para la historia es Magnus. A Alec lo designan director provisional de un Instituto y después se ve obligado a acudir a Idris con los niños para protegerlos de los ataques que asolan a los Blackthonr. Magnus, como siempre, lo hace todo por el simple placer de ayudar, aunque también vemos su cara más seria, la cara de un Gran Brujo que lleva siglos viviendo.

Sin lugar a duda, toda la novela es apasionante, pero el final es realmente intenso. Yo sigo tratando de asimilarlo, y eso que hace una semana ya que lo acabé.

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#DearDiaryOctubre

Y como lo prometido es deuda, aquí está mi entrada del reto #DearDiaryOctubre. Este mes no ha habido la participación que nos hubiese gustado, pero tanto Sara como yo estamos seguras de que dentro de poco os iréis animando. Para facilitar la participación hemos establecido un calendario que podéis visitar aquí para que podáis preparar vuestras entradas con tiempo.

Aquí os dejo mi texto, espero que lo disfrutéis:

Querido diario:

Hoy el abuelito me ha llevado a pasear con él. Me ha llevado al bosque que hay a las afueras del pueblo, siempre que quiere decirme algo serio me lleva ahí. Yo iba de su mano, su mano es áspera, callosa, mamá dice que es porque ha trabajado siempre en el campo y que esas son las cicatrices que le ha dejado la vida.2

Según caminábamos, hemos visto el atardecer. El atardecer desde el bosque es muy bonito, el abuelo dice que cuando él era joven era mucho más impresionante, pero yo no creo que pueda haber sido mejor de lo que es ahora. El abuelo dice que los tiempos cambian, pero yo lo veo todo siempre igual, entonces él se ríe y dice que es porque soy muy pequeño.

Mientras caminábamos, me ha dicho que tenía algo muy importante que decirme y yo he asentido muy serio, si no fuera algo importante no me hubiese llevado al bosque. El sol se ha ocultado detrás de las montañas, para ir a iluminar con su luz a otra gente que vive muy lejos de aquí y entonces el abuelo se ha arrodillado a mi lado. Lloraba. Después, me ha hablado, muy bajito, cerca del oído. Cuando hemos emprendido el camino de regreso a casa, yo también lloraba.

Los cuentos de la Vieja Buena III

Aquí os dejo con el final del cuento que la Vieja Buena les cuenta a los niños de su pueblo. La primera parte la podéis leer aquí y la segunda en este otro enlace

III – Azul

Los niños esperaban, impacientes, a que la Vieja Buena ocupase su asiento y continuase con la historia de Joanna y la gente pequeña. Cuando la anciana ocupó su sitio todos la miraron expectantes y ansiosos por conocer más, y ella no los hizo esperar.

“– Joanna se sentó y contempló el pequeño pueblo – comenzó a decir la Vieja Buena – la joven pasó lo que le parecieron horas allí, observando la vida de aquellos pequeños seres, hasta que una extraña sensación le hizo despertar. Asustada, miró a su espalda, pero allí no había nadie. Inquieta, decidió salir de la cueva regresando por el mismo camino que le había llevado hasta el pueblo. Al salir, miró al cielo y comprobó que el sol apenas se había movido. Joanna se sacudió el vestido, se colocó el pelo y regresó a su casa.

Cuando llegó a la cabaña, Bruja ya no estaba, pero el desayuno que había dejado preparado sobre la mesa tampoco. Con diligencia, Joanna recogió las sobras, colocó las flores que había cogido en un jarrón sobre su cama y comenzó a realizar sus tareas con esmero, ajena a la mirada indiscreta que alguien le dirigía desde una de las ventanas. En un par de ocasiones la joven se giró con la sensación de que alguien estaba observándola, pero al mirar a su alrededor no vio a nadie.

Bruja llegó poco después de que Joanna ya hubiese comido y, al pasar por su lado, ni siquiera le dirigió una mirada, lo que la joven agradeció, no estaba de humor para escuchar los ácidos comentarios de la anciana. Mientras Bruja se encerraba en su cuarto, Joanna se sentó en la mecedora del porche y pasó las horas leyendo o cosiendo, hasta que oyó la puerta de la habitación abrirse. Bruja salió arrastrándose y, al llegar a su lado, le dirigió unas escuetas palabras.

—Me voy y no sé a qué hora llegaré. No me esperes despierta.

Ante estas palabras, Joanna asintió y agachó la cabeza, nunca la esperaba despierta, pero siempre la oía llegar a altas horas de la madrugada, balbuceando palabras inconexas y golpeándose con todo lo que encontraba en su camino.

Sentada todavía en la mecedora, Joanna vio a Bruja tomando el camino del bosque y, cuando ya no pudo verla más, recogió la costura y regresó al interior de la casa. Joanna se tiró en la cama y desde allí contempló el cielo gris plomizo hasta ir cayendo, sin darse cuenta, en una somnolencia que la transportó al mundo en miniatura que había visitado durante el día. Cuando regresó de su viaje sentía un ligero cosquilleo en los dedos de los pies y hasta creyó que en su rostro se había dibujado una sonrisa.

Con parsimonia, la joven preparó la cena para Bruja y volvió a recostarse en la cama deseando soñar una vez más con la gente pequeña, pero estaba tan cansada que se quedó dormida y, al despertar, no fue capaz de recordar sus sueños.

Al día siguiente se levantó cansada, como si hubiese pasado toda la noche en pie, por lo que se permitió retozar unos minutos en la cama, hasta que la tos apagada de Bruja al otro lado de la pared le hizo regresar a su realidad. Suspirando, se puso en pie y comenzó sus quehaceres diarios, aunque aquel día estaba dispersa y le costaba concentrarse en lo que hacía, y no varias veces cometió errores que bien le hubiesen valido una dura reprimenda.

Al mirar al cielo, vio que aquel día estaba azul y sin un rastro de nubes, por lo que cogió la ropa sucia y tomó el camino que llevaba al río. En el mismo punto que el día anterior, se encontró a Costa, el caballo que el día anterior le había asustado, y a su jinete, que no dudó en desmontar u hacer un gracioso saludo.

—Buenos días, hermosa joven. Ayer no me dio tiempo a presentarme, mi nombres es – pero como había ocurrido el día anterior, Joanna se alejó de él sin apenas dedicarle una mirada.

Podéis pensar que el joven se molestó por la actitud de Joanna o que se sintió ofendido por su indiferencia, pero nada más lejos de la realidad. El joven se quedó junto a su caballo mientras Joanna se alejaba luciendo una gran sonrisa en los labios.

 

Joanna se giró, bastante asustada, en varias ocasiones, pero el joven no se movió un milímetro, sin embargo, ella creyó ver leves destellos azulados envolviéndolo, algo tan sutil y efímero que la joven no pudo evitar pensar que eran imaginaciones suyas.

Después de acabar con sus tareas, Joanna corrió a su lugar secreto en busca de la gente pequeña, pero por más que buscó, no encontró la entrada secreta y, derrotada, se dejó caer al suelo mientras gruesas lágrimas rodaban por sus mejillas. Nunca supo el tiempo que pasó allí llorando, pero entonces una voz conocida le hizo alzar el rostro.

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— Es hora de abandonar este lugar. Los humanos ya no creen en nosotros. —Joanna alzó la vista y allí estaba el joven, siendo y con el caballo tras él. —No tengas miedo, no huyas, por favor – le suplicó al ver que Joanna hacía el ademán de ponerse en pie—. Mi nombre es Pradera y soy el príncipe de la gente pequeña, como vosotros nos llamáis. Sabemos de tu existencia desde hace milenios, pero ahora es el momento en el que nos vamos, pero antes queríamos despedirnos de ti y hacer un ofrecimiento – Pradera sonrió y Joanna pudo ver de nuevo el destello azulado envolviéndole suavemente –. Queríamos saber si quieres venir con nosotros…formar parte de nuestro mundo. Llevo unos días observándote y bueno, creo que podrías ser muy feliz —Pradera le tendió la mano a Joanna, que se mordía el labio nerviosa, hasta que por fin se decidió a tomarla. En cuanto rozó la piel del joven, ambos se transportaron a un mundo lleno mágico muy lejos de allí.”

Cuando la Vieja Buena acabó con su cuento, los niños comenzaron a aplaudir y, como siempre, a atosigarla con todo tipo de preguntas acerca de lo que le deparó la vida a Joanna, a Pradera y a Bruja. Pero como siempre, la Vieja Buena no dijo nada, dejando que los pequeños – y los no tan pequeños – imaginasen lo que sucedió al finalizar el cuento.

Los cuentos de la Vieja Buena II

Si te has perdido la primera parte del cuento, puedes leerla aquí

II – Camino por el bosque

Al día siguiente, a la misma hora, todos se habían reunido de nuevo en la sala para escuchar el final de la historia de la Vieja Buena. El día anterior los niños al final se cansaron de pelear pero, agotada, la anciana se había quedado dormida sobre la silla y ninguno se atrevió a despertarla.

Tal y como había sucedido el día anterior, la Vieja Buena entró a la sala arrastrando la pierna, pero en cuanto se sentó, todos corrieron a sentarse a sus pies, ansiosos por averiguar lo que le había pasado a la joven Joanna y a la vieja Bruja.

“Joanna se adentró en lo profundo del bosque que, a diferencia de lo que ocurre en los cuentos de hadas, no era un lugar horrible ni lleno de peligros, sino que era un lugar alegre que todos recorrían alegremente.

La joven Joanna no cantaba canciones de amor ni silbaba antiguas melodías, simplemente caminaba en silencio y con la cabeza gacha, perdida en sus propios pensamientos y dejando un pequeño rastro tras ella. Cuando llegó a lo más profundo del bosque, comprobó que no hubiese nadie cerca y se internó por un camino que no estaba marcado por sendero alguno. Este camino era estrecho y angosto al principio, oscuro y algo opresivo, una persona más grande que Joanna probablemente nunca hubiese podido atravesarlo, pero ella no tuvo ningún problema, se movía con rapidez y delicadeza, como quien conoce el camino como la palma de su mano.

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Pero este camino no duró mucho tiempo, pues enseguida llegaba a un hermoso claro en el que el sol brillaba con fuerza. Joanna alzó la cara y dejó que la calidez rozase su rostro para después seguir su camino, pues su andadura por el bosque todavía no había terminado.

Un poco más adelante había un pequeño riachuelo en el que la joven se paró a beber y a refrescarse mientras contemplaba su botín: una cesta llena de flores silvestres que despedían un aroma dulzón y empalagoso que a Joanna le encantaba, y unas frutas silvestres que comió despacio, disfrutando de cada bocado. Cuando por fin dio cuenta de su almuerzo, volvió a ponerse en pie y continuó con su camino.

Joanna estuvo caminando durante media hora más hasta llegar, por fin, a la ladera de la montaña – aunque más bien era una colina un poco alta – y buscó entre unas enredaderas una abertura tan diminuta que podía haber pasado inadvertida para cualquiera que no sabía lo que estaba buscando. Joanna se coló por el agujero con cuidado de no manchar su vestido y caminó por la oscuridad más absoluta durante unos minutos hasta que, al final del camino divisó una luz azulada que la animó a seguir caminando.

Cuando llegó al final, la luz la golpeó en los ojos directamente y ella tuvo que cerrar los ojos unos segundos para acostumbrarse a aquella nueva luminosidad para, al abrirlos, disfrutar del espectáculo que había frente a ella: un pueblo de gente pequeña”.

En este punto de la narración los niños – y algunas de las mujeres también – estaban tan sumergidos en la historia que dejaron escapar una exclamación de asombro, haciendo que la Vieja Buena sonriese complacida.

—¿Gente pequeña de verdad? —preguntó Nicolás con sus enormes ojos negros llenos de luz. La Vieja asintió y sonrió. Todos la miraban esperando que continuase con el cuento, pero la mujer cruzó los dedos sobre su regazo y cerró los ojos. Algunos niños protestaron, pues sabían que aquel gesto significaba que la historia había terminado, al menos por aquel día, pero también se alegraron de saber que al día siguiente podrían volver a reunirse y disfrutar de los cuentos de la Vieja Buena.

Los cuentos de la Vieja Buena I

Los cuentos de la Vieja Buena

I – Bruja y Joanna

Llovía. El agua caía con fuerza golpeando las ventanas con tanta fuerza que parecía que iba a romperlas. En el salón de reuniones del pequeño pueblo de Roca Negra las mujeres y los niños se habían reunido en torno a la chimenea, esperando a que la Vieja Buena hiciera acto de presencia. Ninguno hablaba, todos esperaban en silencio y sumidos en sus propias cavilaciones hasta que el chirriante sondo de la puerta los despertó. La Vieja Buena entró en la sala arrastrando su pierna derecha en completo silencio, sus ojos, antaño de un hermoso color verde, ahora estaban cubiertos de una perpetua neblina que, sin embargo, no parecía ser un problema para ella, ya que caminaba con paso firme hacia la silla que le correspondía. A pesar de su avanzada edad – algunos aseguraban que ya era vieja en tiempos de sus abuelos – de su cojera y su ceguera, nadie se levantó a ayudarla, ella no lo permitiría. Cuando llegó a su silla, tomó asiento y carraspeó, algunos niños allí reunidos, sobre todo los más pequeños, corrieron a sentarse a sus pies, ella sonrió y les revolvió el pelo.

—Vaya, si aquí está Sancho el joven y estos rizos son de… ¿Pedrito? Claro que sí, si no de quién iban a ser ¿y Violeta? ¿Ya ha decidido que es demasiado mayor para ocupar un sitio a los pies de la Vieja? —los niños reían contentos mientras se sentaban a sus pies y trataban de confundirla, pero ella los conocía a todos a pesar de no poder verlos. Durante unos segundos los ruidos de la tormenta quedaron eclipsados por las risas de los pequeñuelos, que todavía tardaron un rato en calmarse. Cuando por fin el silencio se hizo en la sala, un aterrador trueno lo rompió irrespetuoso. La Vieja Buena no comenzó a hablar hasta que su eco desapareció por completo de la habitación, momento en el que sonrió y comenzó el relato que decía así:

“Un día de mayo, mucho tiempo atrás, comenzó a caer una fina lluvia que alegró los corazones de los habitantes de un pueblo muy, muy, muy lejos de aquí. La lluvia refrescó los verdes campos, que la agradecieron llenando el aire con su olor, lo que hizo que las jóvenes abrieran las ventanas mientras peinaban sus hermosas cabelleras y soñaban con sus amados. Sin embargo, había una casa, la última del pueblo, en el que la lluvia no alegraba el corazón de sus habitantes.

En la casa vivían dos personas, una vieja a la que todos conocían por el nombre de Bruja, a pesar de que nunca nadie le había visto practicar brujería, y la joven Joanna, quien la servía en un constante silencio. ¿Y adivináis por qué no alegraba la lluvia sus corazones”

—Porque Bruja era muy mala y tenía hechizada a Joanna —respondió la pequeña Violeta adelantándose a sus compañeros.

—Exacto, Bruja era muy mala pero Joanna…Ya veréis lo que pasó con ella —respondió la Vieja Buena esbozando una sonrisa pícara antes de continuar con el relato.

“Bruja era muy mala, nadie en el pueblo la quería, pero la joven Joanna era otro cantar. La pobre llegó de su mano tiempo atrás, siendo apenas una niña, y a pesar de todos los años que habían pasado nunca nadie la había visto sonreír. Joanna iba al mercado todos los días o al río a lavar, también cuidaba de la casa y a menudo se la veía en el bosque recogiendo flores y plantas aromáticas, pero siempre en completo silencio. Muchos intentaron entablar conversación con ella solo recibieron una mirada triste.

En este hermoso día de lluvia del que hemos comenzado a hablar, Joanna despertó, como era su costumbre, mucho antes que Bruja, comenzando sus tareas diarias en silencio y perdida en sus pensamientos. Primero encendió el fuego y mientras este chisporroteaba alegre, fue a por agua al pozo para empezar a preparar el desayuno. Una vez que el agua estuvo caliente, se preparó una infusión que bebió de un trago, después cepilló su melena, negra como ala de cuervo y se puso su raído vestido. Antes de abandonar la cabaña miró con preocupación hacia la puerta que se mantenía cerrada frente a ella, pero no pasó nada, Bruja no se despertaría hasta que la mañana estuviese bien entrada.

Joanna fue al mercado y allí compró, en completo silencio, las provisiones que necesitaba. De nuevo en la casa comenzó a hacer pan casero, haciendo que su olor se mezclase con el olor a lluvia, que aunque había cesado parecía ser solo una tregua pasajera. La jovencita miró por la ventana y al comprobar que las nubes seguían allí decidió que no era buena idea bajar al río, por lo que cogió una cesta y decidió adentrarse en el bosque en busca de flores.

El camino que seguía la joven estaba enmarcado por una valla de madera y pequeños carteles que indicaban los desvíos que llevaban a los diversos lugares del bosque, pero ella seguía el camino principal, tan cabizbaja y taciturna que no se percató de que frente a ella había un caballo azabache que, asustado, relinchó al verla. Joanna, sobresaltada, dio un paso atrás y se tapó la boca con las manos para evitar soltar un grito. De entre la maleza, abrochándose los pantalones y con gesto preocupado, apareció un joven que dejó los ojos en blanco al ver la situación.

—Disculpe usted a la boba de Costa, cada vez que la dejo sola se pone nerviosa, espero que no os haya asustado, en verdad es dócil y mansa —el joven acompañó sus palabras de una grácil reverencia y unas palmaditas en el cuello del animal, que arrimó el hocico a él en señal de cariño. Todavía algo asustada, Joanna le devolvió el saludo y continuó con su camino sin pronunciar palabra y sin girarse, a pesar de que el joven la llamó insistentemente hasta que este se encogió de hombros, montó en Costa y siguió por el camino que Joanna había dejado atrás.”

—¿El joven y Joanna acabaron casándose? —preguntó Alicia desde las rodillas de su madre.

—Pues yo no quiero que se casen, quiero que él la secuestre y se la dé de comer al dragón que atemoriza a su reino —dijo Cristobal. Las niñas comenzaron a abuchearlo dando comienzo a una acalorada discusión acerca del destino de Joanna y el joven y cuando Matilde, la madre de Cristobal, trató de calmarlos, la Vieja Buena se lo impidió.

—Deja que inventen todos los finales que quieran, es bueno para ellos, desarrollará su imaginación, además, estoy empezando a encontrarme mal, esta maldita lluvia hace que me duela todo el cuerpo, tendré que terminar la historia otro día.

Y así la Vieja Buena se quedó sentada en la silla, con los ojos entrecerrados y dejando que los niños jugasen.

#DearDiaryOctubre

 

Comienza el mes de octubre y, con él, regresan los retos a los blogs de Ink Ties y de Letras en el Aire. Como ya os dijimos en una entrada anterior (podéis verla aquí) las normas han cambiado un poco, así que os las recuerdo rápidamente: en la entrada enlazada podéis ver un calendario con los retos ya programados, para que podáis organizaros con más tiempo, además los retos se irán alternando, para así no saturarnos tanto. Por otro lado, ya no tendréis que mandar los relatos (que recordad, no pueden tener una extensión de más de 30 líneas de Word) al correo, sino que podréis publicarlos directamente en vuestros blogs y luego comentar esta entrada con el link para que nosotras podamos después recopilarlos. Aquí quiero hacer un inciso: es necesario que comentéis el link en los dos blogs, ya que nos facilitaréis el trabajo tanto a Sara como a mí y evitaremos problemas de que alguno no aparezca recogido en alguna de las dos entradas. También os quiero recordar que en el caso de que queráis participar pero no tengáis un blog debéis poner vuestro relato en un comentario en esta entrada.

Y ahora que hemos recordado las normas, os dejamos con el reto #DearDiary de este mes:

Un abuelo camina con su nieto hacia un lugar que le quiere mostrar.

Recordad que tenéis que escribir la entrada del diario del nieto.

¡Mucho ánimo a todos los que queráis participar! Y recordad que tenéis todo el mes de octubre para hacerlo y que a principios de noviembre haremos la entrada recopilatoria y os propondremos el #citaura del mes.

PD: Si tenéis alguna duda al respecto, no dudéis en escribirnos, tanto en comentarios como en redes sociales:

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Entrevista a Sara

Como os prometí, aquí os dejo la entrevista a Sara ( Aquí podéis visitar su blog, ) Letras en el aire, la encargada de llevar a cabo la antología “Un mundo mejor” reseñada ya en el blog (Puedes leerla aquí). Sara, muy amablemente, accedió a responder unas preguntas acerca de este proceso y de la fundación a la que van destinados todos los ingresos del libro.

P: Los beneficios íntegros de la antología Un mundo mejor van destinados a la asociación Allende Mundi, ¿qué nos puedes contar de ella? A qué se dedica, dónde se encuentra, cómo pueden colaborar con ella nuestros lectores…

R: Allende Mundi es una asociación sin ánimo de lucro que se encuentra en el barrio de la Rondilla de Valladolid, España (Calle Lope de Vega, 10). Esta organización de personas, su gran mayoría voluntarios, se encarga de impulsar un modelo de convivencia intercultural a través de la participación en diferentes actividades. Durante el curso escolar se llevan a cabo varios programas y proyectos educativos de apoyo escolar y de ocio y tiempo libre con el fin de ayudar a familias, así como encontrar potencial en los niños y fortalecerlo.

Todos esos proyectos se sustentan sobre una base de educación en valores que tratamos de transmitir a los niños desde bien pequeños para así afianzar el objetivo principal: una buena convivencia intercultural.

Además, durante los periodos vacacionales o no lectivos como Navidad, Semana Santa, Verano o bien puentes como Halloween, también se ofertan ludotecas durante las horas de la mañana para ayudar a esos padres y madres que no pueden compaginar la vida laboral con el cuidado de sus hijos durante esas horas del día.

Existe una gran variedad de nuevos proyectos que se van llevando a cabo en la asociación, como por ejemplo “el desván de Melinka”, programa de biblioteca creativa en el que participo y con el que tratamos de acercar a los niños de 3 a 6 años a la lectura.

Ahora bien, ¿cómo se puede colaborar con Allende Mundi? Existen diferentes formas:

– Siendo voluntario de la asociación.

– Haciendo una donación.

– Comprando la antología de relatos Un mundo mejor a través de amazon, en papel o bien en digital (Lo podéis comprar aquí)

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P: Los relatos que encontramos en el libro fueron escritos por gente anónima que se animó a colaborar de manera totalmente altruista, ¿cómo te pusiste en contacto con ellos y como gestionaste la selección de los relatos?

R: Cuando propuse la idea a la asociación y me dio el visto bueno lo que hice fue escribir un post en mi cuenta de Facebook proponiendo participar en una antología benéfica para Allende Mundi. Abrí un grupo en Facebook para todos aquellos que se animaran a participar y fui incluyendo a aquellos que se pusieron en contacto conmigo. En el grupo les conté mi propósito, les di información sobre la asociación y, finalmente, fuimos construyendo la antología.

En cuanto a la selección de relatos, si te soy sincera no hubo ninguna, simplemente se aceptaron todos los escritos que llegaron. Fueron un total de doce personas que participaron (bloggers, escritores noveles…) y trece los relatos que finalmente configuran la antología.

Todos los participantes fueron a cada cual más encantador, desde el primer momento mostraron una gran ilusión en participar en un acto altruista y eso se puede comprobar en cada uno de los textos. La verdad, han sido personas que han hecho de todo el proceso algo increíblemente fácil y les estamos infinitamente agradecidos.

 

P: Hacer una antología no es trabajo fácil, ¿puedes hablarnos de todo el proceso? Desde que surge la idea hasta que los lectores pudimos hacernos con ella.

R: A raíz del proyecto “El desván de Melinka” del que hablé anteriormente, se me ocurrió la idea de crear una antología benéfica porque por redes estuve viendo que había muchas antologías para distintas asociaciones y dije ¿y por qué no una para la mía?

Entonces lo primero fue proponérselo a mis compañeros, me dieron un Sí rotundo y, como ya he dicho, comencé manos a la obra por Facebook. Ahora bien, una vez creado el grupo con los doce participantes ¿cómo nos organizamos?

Puse un margen de los meses de verano para que la gente tuviese tiempo suficiente para escribir su relato, corregirlo, enviármelo por email etc. En agosto/septiembre fueron llegando los relatos y fue entonces cuando comenzó el proceso de maquetación, elección del título, de la portada, contraportada…

Todas las decisiones relativas a la antología las tomamos entre todos porque creo que es mucho más bonito y tenían todo el derecho de tener voz y voto por participar. Así que elegimos el título, el precio, el acabado en mate o brillo de la portada, la fecha de publicación… a través de encuestas en el grupo de Facebook en las cuales votábamos, teniendo en cuenta también la opinión de los miembros de la asociación.

Una vez todo pensado, lo peor fue maquetar/corregir todo el libro y comenzar con los trámites que impone Amazon. Fue un jaleo debido a mi desconocimiento y fueron unos cuantos días de mucho estrés para que el libro saliese a la venta el día acordado. Me pilló un poco el toro, vaya.

Los compañeros de la antología estuvieron ahí en todo momento, me sentí muy arropada por todos y fueron unos días duros pero valió completamente la pena. El libro salió a la venta el 11 de noviembre del año pasado. Pero ahí no terminó el asunto, sino que tras el proceso de autopublicación iniciamos el de promoción y como digo, los escritores fueron los que tuvieron iniciativas fantásticas para promocionar la antología a través de vídeos, imágenes, posts en blogs, sorteos, entrevistas…

Aquí en Valladolid hicimos una presentación de la antología a la que lamentablemente no pudieron asistir los autores ya que viven en otras ciudades de España o Sudamérica. También creé un booktráiler con la participación de algunos niños de la asociación.

Asimismo ha llegado nuestro tesoro a algún colegio de Valladolid.

En definitiva, un proceso bastante largo pero muy bonito del que estoy tremendamente orgullosa.

Ha sido una experiencia increíble poder compartir la pasión por la literatura con personas extraordinarias y más aún si con ello se puede ayudar a un colectivo que lo necesita. Estoy segura de que no será la última vez que realice algo de este estilo.

Finalmente, decir que este curso y con la excusa del primer aniversario de la antología queremos hacer muchas cosas más para que llegue a más gente. Seguimos con mucha ilusión y muchas ganas.

¡Así que muchas gracias María por esta entrevista y por hacernos hueco en tu blog!

Aunque Sara me de las gracias por hacerla un hueco en el blog, las gracias se las tengo que dar yo a ella por haber accedido a realizar la entrevista y por la antología, que de verdad o recomiendo.

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Esta foto es del día de la presentación, momento en el que yo pude estar presente, disfrutando en primicia de este maravilloso libro.

Por último, aquí os dejo algunos enlaces que os pueden interesar:

Blog de Allende Mundi (en proceso)

Antología Un mundo mejor

Booktrailer

 

 

RESEÑA: UN MUNDO MEJOR

  • Título: Un mundo mejor
  • Autor: Varios autores
  • Editorial: Amazon
  • Páginas: 185
  • Precio: Versión digital, 2,99€. Versión impresa: 9,88 €

 

SINOPSIS

Un mundo mejor es una antología realizada con fines benéficos que tiene una temática común: hacer de este mundo un lugar mejor en el que vivir. Todos los relatos giran en torno al entendimiento cultural y a la integración en la sociedad de todas aquellas personas que por diversos motivos están en riesgo de exclusión. Son historias contadas con el corazón que tienen una finalidad común: hacernos entender que bajo la piel todos tenemos un mismo corazón y las mismas ganas de vivir y disfrutar de nuestras vidas.

OPINIÓN PERSONAL

Como ya he dicho en la sinopsis, Un mundo mejor es una antología benéfica realizada por Sara, a la que los seguidores del blog conoceréis por ser quien dirige conmigo las iniciativas de #Citaura y #DearDiary y por su blog Letras en el Aire, para la asociación Allende Mundi, de Valladolid. Son muchas las cosas que podría decir acerca de esta asociación y de las actividades que realiza, pero como en esta entrada de lo que se trataba era de reseñar y daros a conocer la antología, el sábado tendréis una entrevista a Sara en la que os hablará acerca de la asociación, de todo lo que hace y a lo que ha destinado el dinero obtenido con la venta del libro.

La antología está formada por trece relatos, de los cuales la gran mayoría tratan el tema de la inmigración desde distintos puntos de vista. Algunos nos muestran la crudeza de las guerras por las que muchas personas se ven obligadas a abandonar sus países; otros, nos hablan de las dificultades que tienen estas personas para integrarse en la sociedad debido al racismo que todavía existe; otro puñado de ellos nos dan una visión más amable, nos muestran que el amor, cuando es real, no entiende de países, ni de razas, ni de colores de piel.

Otro hecho interesante es que casi todos tienen como protagonistas a niños, niños que con su ternura y su inocente visión del mundo nos hacen ver que todas esas barreras que creemos que existen de manera natural no son más que construcciones creadas por nosotros mismos y que derribarlas es tan fácil como dar un paso al frente o apretar una mano.

En cuanto a la calidad de los relatos podemos ver que es muy diversa. Hay relatos que poseen una técnica pulida, que se notan que es de una mano acostumbrada a escribir en los que, sin embargo, el argumento no es tan profundo como otros escritos por una mano menos experta que consigue sobrecogerte.

Sea como sea, Un mundo mejor merece la pena, aunque sea solo por ayudar a una asociación que hace tanto por ayudar a los niños menos favorecidos de Valladolid. A continuación os dejo el booktrailer del libro y os recuerdo que esta semana os subiré una entrevista hecha a Sara en la que responde a algunas preguntas acerca del libro.