Reseña: Locos, ricos y asiáticos

  • Título: Locos, ricos y asiáticos (Crazy, Rick, Asian)
  • Autor: Kwvin Kwan
  • Traductor: Jesús de la Torre
  • Género: ficción/comedia
  • Editorial: Suma de letras
  • Número de páginas:
  • Precio: 18,90 (puedes comprarlo aquí)

 

“NO somos ricos. Simplemente, somos solventes”

9788491292692

Bienvenidos un día más al blog. En esta ocasión os presento Locos, ricos y asiáticos, una novela que quizá os suene porque en breves (o eso espero) podremos verla en la gran pantalla, pero si no sabéis de qué va, os diré lo siguiente:

China, o más en concreto Singapur, se ha convertido en un hervidero de dinero y lujo. Las familias más importantes y ricas del mundo se congregan en la capital y viven a todo tren. Lo que Rachel Chu, nuestra protagonista, no sabe, es que su novio, Nick Young es uno de los hombres más ricos de este mundo.

Cuando la boda de Colin, el mejor amigo de Nick, se acerca, este decide invitar a su novia a conocer a su familia sin prepararla para lo que se va a encontrar…

“NUNCA JAMÁS te pongas chifón verde a menos que quieras parecer una col que ha sufrido una violación múltiple”

Aunque definen a la novela como divertida, adictiva y una buena comedia, tengo que reconocer que a mí me ha parecido de bastante mal gusto en algunos aspectos. Realmente no me ha divertido ni me ha hecho reír, si no que me ha hecho pensar bastante, pero dejemos estos temas para más adelante.

La novela nos habla de Rachel Chu, una joven de la China continental que ha sido criada en exclusiva por su madre, agente inmobiliario, en Estados Unidos. Ella es doctorada en economía y en la universidad conoció a Nick, otro joven asiático con el que empieza a salir.

Hasta aquí todo parece muy normal, pero todo cambia cuando viajan a Singapur y Nick presenta a Rachel a toda su familia. Bien, lo interesante no es esto, lo interesante es que antes de que llegasen, ya todo el mundo conocía a Rachel y habían investigado sobre su vida, decidiendo que le iban a hacer la vida imposible, y vaya si lo hacen.

Rachel, que es una buena chica, educada en un mundo en el que nadie regala nada, se encuentra luchando continuamente por agradar a ciertas personas que creen que ella solo merece su desprecio.

Y esto es lo que no me ha gustado. No sé si lo que se refleja en el libro es una realidad o si simplemente es una exageración de los valores tradicionales chinos, pero el desprecio que hacen los personajes a Rachel por no vestir vestidos de miles de dólares y despreciando su intelecto me ha dado cierto dolor de cabeza.

Rachel no estaba preparada para lo que se le venía encima y aunque al principio puedo entender las trabas que le pone la familia de Nick, o las mujeres que aspiran a convertirse en su esposa, llega un punto en el que cansaba bastante, porque todo el rato era repetir el mismo patrón: la madre de Nick disgustada buscando la forma de hacer que cortasen, las amigas de Nick insultando y criticando a Rachel etc. Y solo al final, en las últimas páginas, un giro argumental que hace que la novela sea interesante.

Creo que la carta que se ha guardado para el final podría haberla utilizado antes y haber estructurado la novela en torno a ella y así, aunque hubiese seguido con la historia de los ricos y sus fiestas, hubiese habido algo más de acción.

Por otro lado, creo que poco se puede empatizar con los personajes, a no ser que seas un asiático valorado en miles de millones de dólares o una mala bruja. Lo siento, pero es así.

Es cierto que tenemos a Rachel, que es ajena a todo el mundo y creo que si nos ponemos en su piel, podemos entenderla perfectamente. Quizá esa la intención del autor, y entonces ha hecho un buen trabajo, aunque al final se vuelve todo muy pesado.

Como ya os he dicho, Rachel es una joven doctora en economía, profesora en la universidad e hija de una mujer que tuvo que hacer muchos sacrificios para poder educar a su hija. Ella no conoce nada de China ni del mundo que rodea a Nick, es una americana más, y aunque Peik Lin, su mejor amiga, forma parte de esta jet set, con ella no se siente incómoda porque la joven y su familia la acogen con los brazos abiertos.

Nick, el joven soltero de oro, como lo definen en varias ocasiones, es un joven perfecto. Viene de una familia enigmática, pocos son los que saben de su existencia a pesar de ser uno de los imperios familiares más potentes. Han educado a Nick de maneras que para él hablar de dinero o de su familia es casi un tabú, por lo que le cuesta abrirse a Rachel. Cuando él la invita a visitar a su familia, no lo hace con la intención de pedirle matrimonio, como todos piensan, lo hace porque quiere enseñarla su mundo y su familia y no es consciente de lo que pasa a su alrededor.

Su familia es exageradamente grande. Su madre, Eleanor, no puede soportar la idea de que su hijo se case con una pueblerina, echando a perder todo lo que ha hecho por él (aunque no sabemos demasiado bien qué es lo que ha hecho por su hijo) y su padre, Philip, el único que realmente parece apreciar a Rachel, se pasa todo su tiempo libre en Sídney, lejos de la influencia de su mujer y de su madre, una señora que parece querer a Nick, pero que no acepta a Rachel.

Dentro de la órbita familiar, nos encontramos con Astrid, la prima de Nick, uno de los personajes más cabales que hay. Astrid vive la mitad del año en París, donde va de compras que luego tiene que ocultar a su marido, ya que él no es un hombre ni la mitad de rico que ella. Astrid quiere a Nick y acepta a Rachel, a la que quiere como una hermana y quien la ayuda en todo momento. Su vida tampoco es fácil, porque el dinero no siempre da la felicidad, dicho popular que en este caso se puede aplicar perfectamente.

Pero no todo van a ser pegas, ya que la novela tiene cosas buenas, como el estilo de narración, que realmente es interesante. No me parece una obra maestra de la literatura, la verdad, pero se deja leer bastante bien, además, me parece todo un acierto que no se hayan traducido algunas expresiones típicas o más coloquiales, que aparecen explicadas en notas al pie. Siempre que leo novelas con notas al pie os las comento, ya que a veces me parece que no son pertinentes o que sobran, pero en este caso no es así, no solo son pertinentes, si no que enriquecen la novela.

No solo explican las expresiones, si no que a veces nos encontramos de datos históricos que nos ayudan a entender el desarrollo de la historia.

Por último, comentar que hay tal cantidad de nombres, todos relacionados entre sí, que al principio de la novela nos encontramos con un extenso árbol genealógico que nos ayuda a entender todas las relaciones.

Y hasta aquí la reseña de hoy.

La verdad es que no sé si deciros que lo leáis o no, pero mi valoración es de 3/5.