Reseña: La llama en la niebla

  • Título: La llama en la niebla (The flame in the mist)
  • Autor: Renée Ahdieh
  • Traductor: Carmen Torres y Laura Naranjo
  • Género: fantasía
  • Editorial: Nocturna
  • Número de páginas: 449
  • Precio: 16,50€

“Ella no era ninguna mitad, sino un todo”

134

Bienvenidos una vez más a mi blog. Hoy os traigo la reseña de un libro que me ha atrapado desde el primer momento: La llama en la niebla. A lo mejor os suena porque lo están vendiendo como un retelling (de los que tan de moda se han puesto ahora) de la mítica película Disney Mulán.

La verdad es que esta moda a mí no termina de convencerme, es cierto que es algo que existe desde siempre, desde que nació la literatura, pero ahora la verdad es que siento que la saturación es mucho mayor, sin embargo, tengo que tragarme mis palabras ante esta novela y hablaros con sinceridad de ella.

En cuanto a la sinopsis:

Mariko siempre ha sabido que, como hija de un importante samurái, su único propósito en la vida era casarse. Aunque su astucia rivalice con la de su hermano y, como a menudo le recuerdan, su físico no sea muy femenino.

En cuanto cumple diecisiete años, su familia la envía al palacio imperial para que conozca a su prometido. No obstante, la reunión no llega a producirse debido a un inesperado obstáculo; en el viaje, un clan de mercenarios ataca la comitiva y ella es la única superviviente.

Disfrazada de joven campesino, Mariko se infiltra entre sus atacantes para averiguar quién ordenó su asesinato. Pero lo que descubre junto a sus peligrosos compañeros va mucho más allá de lo que esperaba.

Como podéis ver, la única similitud con Mulán es que ambas se disfrazan de hombres, ya que la joven Disney vive en China y cambia su identidad para evitar que su padre vaya a la guerra, mientras que Mariko es una joven noble que se ve obligada a esconderse para salvar la vida.

El comienzo de la novela es muy potente, la verdad, y luego hay capítulos que realmente están llenos de tensión. Nos encontramos con una narración en tercera persona – cosa que he de agradecer – con un estilo muy bien cuidado. Hay frases que son realmente hermosas e inspiradoras y con un gran dominio de la descripción. Como sabéis, soy muy fan de la literatura japonesa y de todo lo que gira en torno a su cultura y he de decir que realmente me parece que la estética recrea muy bien la delicadeza de la que hacen gala algunos autores nipones. Sin embargo, tengo que apuntar un pequeño detalle que si bien al principio me incomodó bastante, al final acabé pasando por alto: los párrafos son extremadamente cortos, a veces a penas una frase, y la verdad es que me resultaba muy incómodo de leer. Estoy acostumbrada y soy fan de los largos párrafos descriptivos o que nos muestran los pensamientos de los personajes, cosa que aquí apenas ocurre, y aunque esto le da mucha agilidad al relato, para mí, de verdad, en ocasiones era hasta molesto. Aunque como bien digo, al final me acabó dando igual, porque la historia me atrapó de lleno.

En cuanto a los personajes, son pocos los que aparecen. Por un lado tenemos a Mariko, hija de un samurái, criada entre algodones pero con ganas de aprender del mundo. Mariko es descrita continuamente como una mujer rara, ya que ella no cree que sea un objeto que se pueda vender o cambiar, ella quiere saberlo todo, quiere ser dueña de sí misma. Su actitud reivindicativa se mantiene durante toda la novela y su deseo por saber quien la ha atacado y ordenado su muerte va más allá de cumplir las reglas del decoro. Su actitud choca con la de una mujer nipona de la época, pero no desentona con el relato. La verdad es que los personajes como Mariko no suelen gustarme, pero hay algo en ella que me ha atrapado de principio a fin, que ha hecho que me sintiera unida a ella. Quizá es porque no cree tener las verdades absolutas y porque es capaz de reconocer cuando se equivoca, porque se nos muestra humana.

La otra mujer que aparece es Yumi, una geiko a la que Mariko conoce y con la que llega a mantener alguna charla. La presencia de la geiko y observarla de cerca hace que Mariko aprenda cosas sobre la vida, hace que su actitud y sus reservas hacia ciertos aspectos de la feminidad cambien. Es un personaje que si bien aparece poco, me parece que tiene cierta relevancia.

En cuanto a los mercenarios, son dos los que tienen cierta relevancia en la historia: el Lobo y Ranmaru. Ambos amigos, uno líder, otro guardaespaldas, son dos hombres a los que envuelve el misterio. Su atractivo y su magnetismo atraen a Mariko como la miel a las moscas. Su pasado se nos va desvelando poco a poco, haciendo que, sin que nos demos cuenta, nos enamoremos de ellos. Parece increíble que los bandoleros, los mercenarios, los asesinos, sean en verdad hombres llenos de honor. No como Kenshin o la familia Hattori, a la que pertenece Mariko.

Kenshin, o el Dragón de Kai, es el hermano de la joven. Es un samurái que se desvive por su hermana, la quiere con locura, eso no se lo puedo negar, pero realmente me ha parecido un hombre desagradable. No ha sido algo de contrastes, no: me parece un hombre despreciable. Es cierto que no todos sus actos son crueles, pero algo ha fallado en él, se ha apartado de la senda que tenía que seguir.

En fin, no me entretengo más, porque me está quedando una reseña demasiado larga, pero os recomiendo esta novela si lo que buscáis es algo de emoción y quedar enganchados a las páginas.

La llama en la niebla ha sido una lectura conjunta en la que leía tres capítulos por día y luego los comentaba con mis compañeras, por eso quizá mi forma de leer y disfrutar de esta novela ha sido distinta a como lo suelo hacer. Os animo a que si encontráis alguna iniciativa de este estilo os apuntéis, al menos por probar, ya que me parece una experiencia realmente interesante.

Valoración: 4/5