#DEARDIARYFEBRERO/MARZO

Y ya está aquí la recopilación de #DearDiaryFebrero. Esperemos que para la edición de este mes más gente se anime (al final podréis encontrar el elemento en el que deberéis basar vuestros relatos). De nuevo, en primer lugar os dejo mi relato:

Querido Diario:

Se ha ido…No, se lo han llevado. Esta mañana cuando me he levantado y he salido a la puerta de la cabaña…Shanks no estaba, pero sí su camisa favorita, una camisa roja de cuadros que Gabrielle le regaló una de las veces que estuvo todo el verano fuera. Huele a él, pero también huele a ella. Ver a Gabrielle todos los días por aquí, recorriendo la montaña gritando su nombre duele; oír el nombre de mi nieto saliendo de sus labios es peor que los golpes que recibí el día en el que se lo llevaron. Me he pasado media vida tratando de evitar que esto sucediera y, sin embargo…El destino es algo cruel.

Al principio pensé que meter todas sus cosas en una caja, alejarlas de mi vista, pero al final he decidido dejarlas donde estaban, he decidido dejar su camisa roja junto a la puerta, sus piedras de colores sobre la estantería y su punta de flecha sobre la cama, como si el siguiera ahí, como si no se lo hubieran llevado…quizá para siempre.

 

La participante de este mes ha sido Naeko, con un relato titulado “Mi venganza” (podéis visitar su blog aquí):

Querido diario:

Amaneció y me desperté. Estaba a mi lado, observé su rostro en silencio. Me pareció tan guapa y delicada… Parecía una muñeca de porcelana. La ropa en el suelo me hizo sonreír. Tropecé con su camisa blanca, iba a salir de la habitación, pero mis ojos volvieron a la camisa, tenía una mancha roja.

Me vine a la cabaña de la montaña para pensar. El jueves tuvimos una gran discusión. El viernes reinó el silencio. El sábado por la mañana me fui de casa. Estaba tranquilo, y apareció aquí. Nos reconciliamos. Me juró que nada era cierto, que a la gente le gusta hablar y destrozar parejas felices. Las cosas no son siempre lo que parecen. Creí en sus palabras, me disculpé. Me besó y acabamos en la cama.

Salí de la cabaña sujetando la camisa entre mis manos y comprobé, a la luz del día que, efectivamente, la mancha roja era pintalabios. Pintalabios en el cuello de su camisa. Son ciertos los rumores. Mi mujer me engaña con otra mujer. ¿Cómo es capaz de estar con ella y luego venir aquí? Todo el mundo lo sabe, no es capaz ni de guardar las apariencias. El enfado ha pasado. Ahora solo queda la tristeza de la verdad, solo me queda aceptarlo. ¿Qué he hecho mal? Soy un tipo sensible, atento, detallista, no soy como los demás hombres y… me engaña con una mujer… ¿qué significa eso? ¿cómo será ella?

Mis pocos amigos se reirán de mí, y las mujeres de mis amigos también. Soy un hombre y esto no puede quedar así. Mi orgullo me dice que no aguante más humillaciones. Se va a enterar. Esta será mi venganza: no se reconocerá en mis próximos escritos, dejará de ser mi musa.

“Esta será mi venganza:

que un día llegue a tus manos el libro de un poeta famoso

y leas estas líneas que el autor escribió para ti

y tú no lo sepas.”

Ernesto Cardenal

En último lugar, pero no por ello menos importante, podéis visitar el blog de Letras en el aire, ya que es el blog con el que colaboro para hacer esta iniciativa.

Y ahora, el relato del mes que viene tendrá que girar en torno a….

“Un joven está mirándose delante de un espejo”

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